¡Una historia de amor y traiciones!
El conocido “Callejón del Diamante” en Xalapa debe su nombre a una sortija
* Ubicado entre las calles de Enríquez y Roa Bárcena, guarda leyendas de pasiones y misterio que le dieron su título
* Cada mañana se encuentra rebosante de vida, colores y turistas
Irán Toledo
Xalapa, Ver., 21 de octubre de 2025. – En el centro de la capital veracruzana existe un lugar lleno de misticismo y leyendas que la mayoría de los xalapeños ha pisado al menos una vez en su vida: “El Callejón del Diamante”.
Su nombre nace de una historia con dos versiones, pero un elemento en común: una bella joven y un anillo de diamante; la primera está plasmada en un mural, justo entre los primeros puestos de artesanías que se ubican en el lugar. ¿Estás listo para conocerla?
En la época colonial de Xalapa, una joven hermosa se casó con un adinerado español que le obsequió un anillo con un diamante oscuro, el cual intensificaba el amor y revelaba infidelidades. El español tenía un amigo muy cercano que frecuentaba su hogar, y con el tiempo, nació un romance entre él y la esposa.

Una noche en que el esposo estaba fuera, la mujer visitó a su amante y olvidó el anillo tras consumar su amor. Al regresar, el esposo sintió algo extraño y fue a casa de su amigo, donde encontró la sortija. Al ver que su esposa no la llevaba puesta, confirmó su traición y, furioso, la apuñaló.
Colocó su cuerpo en la calle con el anillo encima, por lo que los pobladores empezaron a decirse entre ellos con morbo “vamos a ver el cadáver del diamante”, y con el tiempo, simplemente Callejón del Diamante.

Segunda leyenda
Cuenta la leyenda que, hace muchos años, vivía por la zona una hermosa mujer a quien le encantaba recorrer las calles de Xalapa siempre bien arreglada, sin importar la hora. Entre sus pertenencias destacaba una sortija con un precioso diamante oscuro parecido al color de la noche.
En uno de esos tantos paseos nocturnos, un par de hombres la acorralaron en un callejón y le robaron la joya. Después de aquel suceso, la joven desapareció misteriosamente, y los vecinos comenzaron a escuchar pasos a altas horas de la madrugada; sin embargo, cuando se asomaban, no había nadie. Otros afirmaban ver la silueta de una mujer que, al intentar acercarse, se desvanecía.

Pronto se corrió el rumor de que la joven vagaba por el callejón con la esperanza de encontrar su diamante, y que su alma no descansaba por culpa de los ladrones.
Gracias a estos relatos, compartidos de generación en generación, es como este lugar se convirtió en uno de los callejones más emblemáticos de Xalapa. Para ti, ¿cuál versión de la leyenda es tu favorita?
