Skip to content

¡Toda una vida de trabajo!

Don Luis, “El Teclas”, 71 años de esfuerzo diario vendiendo tacos y tortas en la calle Úrsulo Galván de Xalapa

* Cercano a cumplir un siglo de existencia, recuerda con claridad los días en los que trabajaba con su madre

* Fue testigo del auge de las vitrinas de madera y vidrio, símbolo de otra época del comercio en la ciudad

* Hoy enfrenta una baja en sus ventas, pero mantiene el ánimo y el apoyo de su familia

Irán Toledo

Xalapa, Ver., 15 de octubre de 2025.- El señor Luis Hernández se ha dedicado con reiterado entusiasmo a la venta de tacos y tortas en la calle Úrsulo Galván, afuera de la biblioteca “Carlos Fuentes”, en el centro de la capital veracruzana, esto desde hace 71 años. 

Incursionó en el comercio cuando apenas era un niño, junto con su madre salían a vender en el área que ahora es conocida como “Zona UV”. Ambos iban al “Estadio Colón” y entraban con el permiso de los vigilantes: “ahí sí había una venta, pero bonita, nada más llegábamos y en un ratito ya no teníamos nada”, expresó con nostalgia quien también es conocido popularmente y con afecto como “El Teclas”, alias que, indica, es derivado del apellido su padre: Tecatl.

Únicamente vende tortas de jamón o huevo y tacos dorados de papa, esto por una cláusula en su permiso. Otra de las indicaciones, es el uso exclusivo de un metro de vía pública para no obstruir el paso, fue entonces que conocieron las vitrinas y varios vendedores ambulantes optaron por esta opción con la intención de ahorrar espacio.

Los precios son accesibles para estos tiempos e ideales para estudiantes que pasan todos los días rumbo a sus clases, solo se necesitan 10 pesos para un taco dorado o 16 para una torta. A sus 92 años, Don Luis aún cuenta con la vitalidad para trabajar todos los días, incluso los fines de semana; así llueva o relampagueé, él estará ahí.

A pesar de que sus costos son más bajos que el promedio, admite que su negocio se ha visto reducido hasta en un 50% por múltiples factores, entre ellos el crecimiento del mercado. Empero, no solo agradece a sus leales clientes, también a sus dos sobrinas, Antonia y Teresa, encargadas de preparar los alimentos, sin ellas se vería limitado en sus quehaceres cotidianos. Sonriendo, invita a la ciudadanía a visitarlo y disfrutar las delicias que, en familia, preparan con dedicación.

Relacionadas

error: Content is protected !!