Gancho al higado ¡Cómo! La alcaldesa de Colipa, Gabriela Ortega Molina, fue retenida por elementos del Ejército Mexicano durante un cateo en un rancho propiedad del presunto delincuente José Gil Quintero. La edil, cercana aliada de Eric Cisneros, pasó del PRD a Morena, y ahora guarda un sospechoso silencio ante hechos gravísimos que la involucran. Las preguntas son inevitables: ¿qué hacía la señora ahí? ¿Qué vínculos tiene con Quintero, quien logró huir del operativo? ¿Colipa está en manos del crimen? ¿Está siendo investigada formalmente doña Gabriela y terminará en la cárcel por la desaparición de un empresario de la zona, quien se menciona tenía relación con ella? Lo que ocurrió es bochornoso. Y más escandaloso aún es que ella no haya dado la cara. Su silencio la hunde. En política, las compañías hablan más que las palabras. Y como bien dice el refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres". ¡Aguas! Whatsapp Facebook Publicar Enviar