Boob Camp, un espacio donde las mujeres con cáncer de mama son las protagonistas
Excélsior
Ciudad de México, 19 de octubre de 2026.- Aurora Solano tenía 36 años cuando recibió el diagnóstico de cáncer de mama HER2 positivo en etapa tres, una noticia que la enfrentó no sólo a la agresividad de la enfermedad, sino al aislamiento de ser una paciente joven en un sistema que suele invisibilizar a esa población.
Pensar que el cáncer de mama sólo afecta a mujeres mayores es un mito peligroso. Aurora lo vivió, y su experiencia la impulsó a buscar que otras mujeres no vivieran la enfermedad en soledad.
Yo soy paciente oncológica joven. A mí me diagnosticaron cáncer de mama a mis 36 años… Y la verdad es que durante este proceso, pues me sentí muy sola, muy sola y con mucho silencio. Porque muchas veces piensas que porque tienes menos de 40 no te va a dar; sí te da y te da peor, ¿no? Y si no nos ven, es porque no llegamos”, cuenta a Excélsior.
Así nació Pink Boob, una asociación civil que busca visibilizar lo que nadie cuenta del cáncer joven, así como la comunidad digital Oncoamigas.
“Yo empecé a compartir todo este tema, cómo romper paradigmas, romper tabúes de todo lo que duele, lo que arde acerca del cáncer, pero también lo que nos hace vibrar, lo que nos hace vivir, temas de sexualidad, menopausia, infertilidad, del cuerpo.
Esta comunidad empieza a crecer y Pink Boob ya hoy es una A.C. que no solamente acompaña y empodera a las pacientes oncológicas desde el tratamiento. Hacemos campañas de prevención, acompañamientos de todo esto que es invisibilizado”, explica.
Este año, desde Pink Boob, Aurora organizó por segunda ocasión el Boob Camp, un espacio gratuito para mujeres con cáncer de mama, donde sus voces fueran escuchadas, donde encontraran un espacio para contar sus historias y, sobre todo, supieran que son comprendidas.
Me siento conmovida porque, al final, estos espacios te das cuenta que son urgentes, que son necesarios. Las mujeres buscamos estos encuentros donde las protagonistas somos las pacientes. No son las fundaciones, no son los políticos, no son los influencers ni artistas, son ellas, porque no se puede hablar del cáncer sin las pacientes de cáncer. Necesitamos ser escuchadas. Y pues es muy bonito, la verdad. Las invitamos a que se unan el próximo año”, señala Aurora.
Tras someterse a quimioterapias, radiaciones y cirugías, Aurora se vio obligada a concluir su tratamiento en Israel, de donde es originario su esposo, debido a los altos costos e inaccesibilidad de los fármacos en México.
Allá me dieron un tratamiento digno, oportuno, gratuito, con un tema integral y es por eso también que yo creo que, si en otros países se puede, pues aquí también, ¿no?”, cuestiona.
Por ello, Aurora exige que la atención digna e integral sea una realidad para todas las mujeres en México.
“A través de Pink Boob alzamos la voz por todas las pacientes que estuvieron, las que estamos y las que vendrán, para que reciban diagnósticos dignos y oportunos, para que no más se siga invisibilizando el tema de la salud mental, de la sexualidad, de la menopausia y cáncer. Queremos que esto se lleve a la agenda política y para eso también estamos nosotras, alzando la voz por todas ellas”, asevera.
Y como paciente oncológica joven, lanza un mensaje urgente a otras mujeres:
Con todo y miedo vayan a sus revisiones, porque la edad no es un escudo, nos puede pasar. Cuídense, hermanitas, de verdad cuídense, porque un diagnóstico oportuno sí puede salvar la vida”.
Lo que nadie dice del cáncer joven
- El tratamiento del cáncer de mama puede desencadenar menopausia prematura, lo que afecta la salud sexual, mental y el sueño.
- El uso de fármacos hormonales durante 5 a 10 años (como el tamoxifeno) vuelve riesgoso o impide buscar un embarazo.
- El abandono por parte de la pareja es frecuente, con tasas que van de 40 a 70% de los casos.