¡Contra las cuerdas!
Derrame de hidrocarburo pone en riesgo la pesca en el río Chacalapa; afectados exigen reparación de daños
* La presencia de una sustancia negra y naranja se extiende por más de seis kilómetros entre Jáltipan y Chinameca; los afectados exigen respuestas y apoyo económico
* Instalan barreras para contener el contaminante, mientras el origen del derrame permanece sin confirmación oficial y crece la incertidumbre sobre la recuperación del afluente
Enrique Burgos
Jáltipan, Ver., 14 de octubre de 2026.- La actividad pesquera de más de 34 trabajadores se encuentra en riesgo por la presencia de hidrocarburo en el río Chacalapa, entre los municipios de Jáltipan y Chinameca, donde la contaminación se ha extendido por más de seis kilómetros del afluente.
El problema fue detectado el martes 13 de octubre y ha generado preocupación entre las familias que dependen de la captura de mojarras y camarón, debido a que desconocen cuánto tiempo permanecerán sin poder desarrollar sus actividades con normalidad.

Los integrantes de la cooperativa Puente Rancho Viejo atribuyen de manera preliminar el derrame a las instalaciones de la planta de sal de PVM Minera, donde hace aproximadamente un mes ocurrió una explosión en un pozo de salmuera con diésel que dejó dos trabajadores fallecidos y dos lesionados.
Durante un recorrido por la zona, los pescadores localizaron acumulaciones de una sustancia de color negro y naranja, además de percibir un intenso olor a combustible en distintos puntos del río.

María del Carmen Martínez Hernández, presidenta de la cooperativa, explicó que tuvieron que caminar cerca de un kilómetro para llegar a uno de los sitios donde observaron una mayor concentración del producto.
“Subimos, caminamos como un kilómetro más o menos. Y ahí encontramos la poza que está bastantísimo. De hecho, ya se ve que ya han estado trabajando más ahí porque ya con una máquina la hicieron como otras cunetas”, relató.

La presencia del contaminante ha encendido las alertas entre los trabajadores del río, quienes temen que, además de las afectaciones ambientales, se registre una caída en la comercialización de sus productos por la desconfianza de los consumidores.
Miguelina Luría Pérez, integrante de la cooperativa, manifestó que la pesca representa el principal ingreso de numerosas familias de la región, por lo que cualquier suspensión de actividades impacta directamente en su economía.

“La preocupación es el daño que se está causando aquí en el río, que, por lo natural, pues somos afectados como pescadores, porque de aquí tenemos el sustento para las familias. Además, nadie nos va a querer comprar”, expresó.
Como parte de las primeras medidas de contención, a la altura del puente Chacalapa fueron instaladas barreras oleofílicas para intentar frenar el desplazamiento del hidrocarburo hacia otros tramos del afluente.

En el área también se reportó la presencia de elementos del Ejército, personal vinculado con Protección Civil, Tránsito y representantes de la empresa, quienes participan en las labores de atención a la contingencia.
Sin embargo, para los pescadores la principal preocupación es la falta de certeza sobre el tiempo que tardará la recuperación del río y la posibilidad de recibir algún apoyo económico mientras persistan las afectaciones.
Efigenia Velázquez Gómez, otra de las trabajadoras perjudicadas, cuestionó que se les pida esperar una solución cuando sus ingresos dependen de lo que consiguen capturar y vender diariamente.

“La pesca es un sustento del diario, al día a día, y ellos nos dicen: ‘espérate, espérate’; ¿cómo te vas a esperar algo que es de lo que vives del diario?”, reclamó.
Ante este panorama, los afectados solicitaron una intervención que permita determinar la magnitud del daño ambiental, retirar los residuos contaminantes y establecer mecanismos para compensar las pérdidas económicas de quienes viven de la pesca.
También advirtieron que podrían recurrir a una denuncia formal si no obtienen una respuesta a sus demandas.
Por ahora, el origen del hidrocarburo continúa sin confirmación oficial por parte de las autoridades ambientales, mientras los pescadores permanecen a la espera de conocer el alcance de la contaminación y las medidas que se implementarán para recuperar el río Chacalapa.