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El técnico mexicano ha conseguido su primer gran objetivo, el de ganarse a sus jugadores en un proyecto común, tal y como se pudo comprobar en su primer partido al frente del equipo
MARCA Claro
Javier Aguirre tiene por delante un reto dificilísimo. El Valencia consiguió un empate en su debut en el banquillo, un punto que, de momento, no le sirve para salir de los puestos de descenso. Pero Aguirre logró en su primer partido algo más importante, el compromiso de sus jugadores. Al margen del resultado, el técnico mexicano pudo comprobar como sus futbolistas acabaron exhaustos por dejarse la vida sobre el césped. Además, recuperó a jugadores que prácticamente estaban desahuciados, como es el caso de Raba, un delantero que no contaba para el anterior técnico y que en Santander marcó y completó un partidazo.
Fue precisamente Dani Raba el que explicó el sentir del vestuario con la llegada de Javier Aguirre: «Ha cambiado la dinámica del equipo, el día a día, vamos a ver a partir de ahora otro Valencia. Hemos tenido poco tiempo para trabajar y el Racing hace sufrir, vamos a ir mejorando poco a poco, hay que seguir el proceso«. Y añadía: «Era el primer partido del míster y nos estamos conociendo. Ahora tenemos que hacer bueno este empate en el próximo partido en casa».
El nuevo técnico del Valencia es consciente de que es fundamental aglutinar al vestuario en torno a un gran objetivo, el de salvar al club de una situación delicada. Lo positivo es que los jugadores han respondido maravillosamente a su entrenador y ya lo han dejado plasmado sobre el campo. Las declaraciones, además, son todas de unión y apoyo al trabajo del nuevo técnico que, afortunadamente para él, ha llegado cuando todavía queda prácticamente toda la temporada por delante.
Enganchar a la afición
Todos coinciden en que la llegada de Javier ha tenido un impacto positivo en el equipo, pero que necesitan tiempo. El Vasco también sabe que debe conectar con la afición porque de este modo será más fácil. Precisamente que la gente vea a un vestuario volcado con su técnico puede ser un factor decisivo para que los seguidores del Valencia también arrimen el hombro en otra temporada que ha empezado con malos resultados. Aguirre ha pasado por esta misma situación en muchos equipos y en la Liga española, porque conoce a la perfección la receta para salir de este atolladero.
De todos modos, todos son conscientes de que lo único que puede cambiar esta dinámica son las victorias. Debutar con un empate fuera de casa no es un mal resultado, pero en Mestalla se deben hacer inexpugnables. Aguirre ha dado un primer paso fundamental ganándose a sus jugadores y a la afición con su discurso y su actitud, pero le queda lo más difícil. Empezar a sumar victorias. Y sabe que no tiene mucho tiempo para cambiar esta dinámica tan peligrosa.