La Escuela Municipalista del Agua
El problema por la falta de agua es mundial y no es reciente; el calentamiento global y las prácticas nocivas del ser humano, entre otras cosas, han propiciado el recrudecimiento de la escasez del vital líquido, colocando a nuestro país como uno de los que mayor estrés hídrico presentan en la actualidad. Desde la década de los años ochenta del siglo XX, se vislumbraba una problemática creciente. Hubo un comercial de televisión que se hizo muy popular: “¡Amanda, ciérrale!”, en donde un niño censuraba a la trabajadora doméstica por dejar abierta la llave del agua por varios minutos y al papá, quien lavaba el automóvil con manguera. “Cuidado con el agua porque se acaba”, rezaba el sonsonete constante del referido spot publicitario. Historia que hoy es presente.
Según datos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, en 2020 manifestaban que un mexicano promedio consume alrededor de 366 litros de agua al día, lo cual hace suponer que requerimos una cifra interminable de litros cúbicos para satisfacer las necesidades de la población. No obstante, Conagua, en ese mismo año, advirtió que alrededor del 30% del agua potable en México se pierde debido a fugas domésticas y durante el proceso de distribución.
En este concierto mundial de escasez, Xalapa no es excepción; por ello, desde el Plan Municipal de Desarrollo 2026-2029 se plantean varias rutas de acción para afrontar esta realidad de índole global.
Las estrategias son horizontales e integrales, desde el consumo razonable de lxs ciudadanxs, pasando por la revisión constante de las tuberías domésticas y públicas para evitar fugas, incluyendo el cambio de mobiliario gradual de prestadores de servicios, como restaurantes y hoteles, para transitar a mingitorios secos y retretes ahorradores, ya que la mayoría cuenta con muebles de baño obsoletos que consumen más de treinta litros de agua por descarga. La captación de agua de lluvia no es la panacea, pero sí un buen ejercicio para almacenar agua del cielo y mantener reservas por familia, sobre todo siendo Xalapa una de las ciudades en donde más llueve durante el año.
El día de ayer se llevó a cabo la inauguración de la Escuela Municipalista del Agua, iniciativa generada por la presente administración municipal, coordinada por el regidor Alfonso Osegueda y la dirección de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Xalapa, como parte de la estrategia para impulsar el trabajo coordinado y colaborativo entre autoridades y ciudadanía.
Las actividades de la escuela municipalista del agua son diversas y permanentes, reúnen a líderes de colonias, expertxs, instituciones educativas, entre otros, quienes celebran foros, conversatorios y hasta sesiones prácticas para concientizar y habilitar a las personas a instalar infraestructura doméstica para solucionar situaciones cotidianas y emergentes. La recaudación de agua de lluvia es una propuesta prioritaria de esta escuela que ha empezado con buena proyección y aceptación.
En concordancia con esta actividad, se está trabajando en el censo de escuelas de los distintos niveles educativos que cuentan con domo en explanada o plaza principal, para hacer más fácil la recolección de agua de lluvia, que les permita mantener reservas líquidas para sanitarios y servicios básicos de uso diario.
Xalapa debe ser referente de políticas públicas sustentables acordes a los tiempos actuales. La cultura del cuidado, limpieza y preservación de mantos acuíferos, cuerpos de agua y manantiales son responsabilidad colectiva. Los retos que tenemos enfrente son trascendentales y deben ser afrontados con absoluta responsabilidad social.
La Escuela Municipalista del Agua es un proyecto relevante, que contribuirá en la educación y cultura en el tema prioritario del agua. Sin duda, representa una aportación sustantiva.