El diablillo Reginaldo
A muchos se les vino ayer a la mente la clásica imagen en la que a una persona se le aparece en un hombro un ángel y, en el otro, un diablo, para tratar de incidir en decisiones que involucran conciencia y moral. Y para completar ese cuadro, nos dicen que ese diablillo que anda hablándole al oído a morenistas inconformes —con las designaciones de coordinadores de la defensa de la transformación— tiene el rostro de Reginaldo Sandoval, diputado e integrante de la dirigencia nacional del Partido del Trabajo. Y es que resulta que el legislador abrió ayer la puerta a esos inconformes a ser arropados con la bandera petista, si se llegara a presentar el escenario en el que Morena no tome en cuenta los perfiles que alienta el PT. Reginaldo, nos comentan, anda muy sentido con Morena al que tacha por comportarse de manera soberbia, lo que abre, a su consideración, el riesgo de una ruptura. “Sí se puede fracturar, si Morena no entiende… Entiendo que Morena tiene la postura de que se siente sobrada, se siente capaz, como no hay adversario por la derecha… y entonces desdeña a los aliados”. Ahí el resentimiento que precede al amago. Uf. | Se lee en “Rozones” de La Razón.