Converse retira una polémica campaña tras ser relacionada con el Ku Klux Klan
* El anuncio con la estrella del K-pop Karina provoca una oleada de críticas en redes y lleva al congresista estadounidense Troy Carter a exigir explicaciones a la compañía
La Vanguardia
Una campaña concebida para promocionar unas zapatillas ha terminado provocando una crisis de imagen para Converse y llegando hasta el Congreso de Estados Unidos. La firma deportiva se ha visto obligada a retirar una fotografía protagonizada por la estrella del K-pop Karina después de que numerosos usuarios encontraran en ella referencias visuales al Ku Klux Klan. La controversia ha llevado al congresista Troy Carter a exigir explicaciones tanto a la marca como a su propietaria, Nike.
La imagen pertenece a la campaña Chuck 70 y muestra a Karina, integrante del grupo surcoreano Aespa, sosteniendo por los cordones unas zapatillas negras mientras posa bajo un foco con forma de estrella y viste una falda blanca. El juego de luces en el anuncio proyecta sobre la cantante una silueta blanca y puntiaguda que numerosos internautas han asociado con las capuchas del Ku Klux Klan. A esa semejanza se ha sumado la posición de las zapatillas negras, colgadas por los cordones, que algunos han interpretado como una alusión a los linchamientos racistas que durante décadas sufrió la población negra en Estados Unidos.

“En un primer vistazo pensé que eran un par de pies colgando y, con la tela blanca… no entiendo en qué estaban pensando con esto”, ha lamentado en X uno de los usuarios. La indignación en redes ha ido en aumento después de que resurgiera otra fotografía de una campaña anterior, difundida recientemente por Converse Malaysia, en la que dos modelos subían por una escalera de madera para alcanzar varios pares de zapatillas colgados de la rama de un árbol. La recuperación de esta imagen ha avivado la polémica y ha sumado nuevas acusaciones de insensibilidad racial contra la compañía.
Ante la oleada de críticas, la empresa ha optado por eliminar la primera imagen de sus canales y pedir disculpas públicamente. “Lo sentimos. Entendemos por qué esta imagen resulta tan perturbadora y reconocemos que nos equivocamos”, ha asegurado la corporación en un comunicado. “Estamos trabajando para retirarla de todos los lugares donde apareció. Esto no debería haber ocurrido y nos esforzaremos por mejorar”.
“En un primer vistazo pensé que eran un par de pies colgando y, con la tela blanca… no entiendo en qué estaban pensando con esto”, ha lamentado en X uno de los usuarios. La indignación en redes ha ido en aumento después de que resurgiera otra fotografía de una campaña anterior, difundida recientemente por Converse Malaysia, en la que dos modelos subían por una escalera de madera para alcanzar varios pares de zapatillas colgados de la rama de un árbol. La recuperación de esta imagen ha avivado la polémica y ha sumado nuevas acusaciones de insensibilidad racial contra la compañía.
Ante la oleada de críticas, la empresa ha optado por eliminar la primera imagen de sus canales y pedir disculpas públicamente. “Lo sentimos. Entendemos por qué esta imagen resulta tan perturbadora y reconocemos que nos equivocamos”, ha asegurado la corporación en un comunicado. “Estamos trabajando para retirarla de todos los lugares donde apareció. Esto no debería haber ocurrido y nos esforzaremos por mejorar”.
De las redes al Congreso
No existen indicios de que la campaña pretendiera aludir deliberadamente al Ku Klux Klan o a los linchamientos, aunque la polémica ha abierto interrogantes sobre los controles que precedieron a su publicación, llevando la controversia también el terreno político.
En este contexto, el congresista demócrata por Luisiana Troy Carter ha condenado duramente las fotografías y ha recordado el peso histórico que conservan esos símbolos. “Soy un hombre negro, hijo del Sur y miembro del Congreso por Luisiana. De donde yo vengo, la imagen de personas negras colgadas de árboles no pertenece a una historia remota”, ha manifestado. Para Carter, la capucha blanca tampoco constituye un elemento inocuo, sino “un símbolo de terror, asesinato y generaciones de violencia racial”.