¡Y se marchó…!
Desalojan “Café Lago” de Xalapa tras 8 años de no pagar renta; adultas mayores recuperaron el inmueble de su propiedad
* El adeudo superaría el millón y medio de pesos
* Un juez ordenó el desalojo del lugar ubicado en el centro de la capital veracruzana
* Las hermanas Roa también denunciaron modificaciones realizadas sin su autorización
* “Nunca nos pagó”, señalaron sobre Miguel Enrique Ortiz, dueño del negocio
Karla Rodríguez Chimal
Xalapa, Ver., 28 de agosto de 2026.– Después de más de ocho años de litigio por un presunto adeudo de rentas, las hermanas Margarita y Yolanda Roa recuperaron este viernes la posesión de un inmueble de su propiedad, ubicado en la calle J. J. Herrera, esquina con Allende, en el centro de Xalapa, tras la ejecución de un desalojo ordenado por un juez.
Las propietarias señalaron que el inmueble fue heredado de su madre y que, años atrás, lo dieron en arrendamiento a Miguel Enrique Ortiz, a quien inicialmente otorgaron tres meses de gracia para comenzar a cubrir la renta. Sin embargo, afirmaron que después de algunos pagos parciales, el arrendatario dejó de cubrir el monto acordado y actualmente el adeudo superaría, de manera tentativa, el millón y medio de pesos.
“Le consideramos tres meses de inicio de gracia, nunca nos pagó (…). Se presenta él en calidad de un empresario que va a empezar un negocio, nos pide que lo consideremos hasta que vaya haciéndose de clientela y así lo hicimos”, expresó Margarita Roa.
La propietaria explicó que previamente notificaron al arrendatario la conclusión del contrato y le solicitaron entregar el inmueble. De acuerdo con su versión, Ortiz aceptó inicialmente desocuparlo, pero posteriormente promovió una demanda en contra de las propietarias, por lo que el conflicto legal continuó durante varios años.
Las hermanas también acusaron al arrendatario de haber realizado modificaciones al inmueble sin su autorización, pese a que, según señalaron, el contrato establecía que no podía efectuarse ninguna intervención sin su consentimiento.
Agregaron que cuentan con documentación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que reconoce el valor arquitectónico de la propiedad, por lo que cualquier modificación debía realizarse con las autorizaciones correspondientes.
Tras la resolución judicial y la ejecución del desalojo este viernes por parte de elementos de la Policía Estatal y personal del Poder Judicial, las propietarias señalaron que el inmueble nuevamente quedó bajo su posesión.
Margarita Roa destacó la intervención del juez Leopoldo Toss Capistrán y afirmó que el procedimiento les permitió recuperar la confianza en las instituciones y en la aplicación de la ley.
“Lo importante es que ahorita el desalojo se hizo, como les digo, todo; ustedes pueden ver las autoridades aquí. Volvemos a tomar posesión de nuestra legítima propiedad”, concluyó.