Refuerzan escolleras de Coatzacoalcos para garantizar la navegación y seguridad portuaria
* La rehabilitación incluye la fabricación y colocación de tetrápodos de concreto de hasta 21 toneladas
* Los trabajos buscan recuperar la estabilidad de las escolleras y reforzar su función de protección ante el oleaje y las corrientes
Enrique Burgos
Coatzacoalcos, Ver., 27 de agosto de 2026.- La rehabilitación de las escolleras de Coatzacoalcos representa una obra importante para fortalecer la infraestructura portuaria y mantener condiciones adecuadas para la navegación, mediante la colocación de enormes tetrápodos de concreto diseñados para resistir el oleaje y las corrientes.
A través de un video difundido por la Unión de Obreros Estibadores de Coatzacoalcos, se dio a conocer parte del proceso de fabricación, traslado y colocación de estas piezas, que llegan a pesar hasta 21 toneladas y son instaladas estratégicamente en las escolleras.
Los tetrápodos son elaborados con concreto hidráulico mediante una mezcla que incluye grava, arena, agua y un cemento especial con características de resistencia a los sulfatos, debido a las condiciones a las que estarán expuestos.

Las proporciones de cada componente son controladas mediante una premezcladora que dosifica los materiales antes de que el concreto sea suministrado para el colado.
Antes de fabricar cada pieza, las cimbras metálicas son sometidas a una limpieza para retirar cualquier partícula que pudiera afectar el acabado o el proceso de colado.

Posteriormente, las estructuras son armadas y aseguradas con tornillería específica para evitar movimientos o fugas de concreto. Una vez conformada la cimbra, se aplica un agente desmoldante que facilita el retiro del molde cuando la pieza ha endurecido.
El proceso también incluye controles de calidad. Personal especializado toma muestras representativas del concreto para elaborar especímenes cilíndricos o cúbicos, que posteriormente son sometidos a pruebas de resistencia a la compresión en laboratorio. Para la rehabilitación se fabrican dos tipos de piezas.

El tetrápodo de mayor tamaño tiene un peso aproximado de 21 toneladas, una base de 3.31 metros y una altura de 3.61 metros.
El segundo modelo pesa alrededor de 17.5 toneladas, con una base de 3.05 metros y una altura de 3.32 metros.
La producción habitual alcanza entre cinco y seis tetrápodos diarios, aunque se ha conseguido llegar hasta ocho piezas coladas en una sola jornada.
Una vez terminadas y con las condiciones necesarias para su movilización, las piezas son trasladadas hacia la zona de las escolleras.
Debido a sus dimensiones y peso, los recorridos se realizan principalmente durante la noche y la madrugada, entre las 22:00 y las 06:00 horas, utilizando, en lo posible, la orilla del río para reducir el tránsito por las calles de la ciudad y cumplir con los permisos correspondientes.
Para colocar cada tetrápodo intervienen maniobristas y personal especializado. Los primeros identifican y estroban la pieza para realizar las maniobras, mientras que un topógrafo establece las coordenadas exactas donde deberá ser colocada.
En determinados puntos se forman grupos de 18 tetrápodos de 21 toneladas cada uno, distribuidos estratégicamente como parte de la estructura de protección.
Una vez que la pieza llega al fondo, un buzo especializado verifica su posición y encastre, asegurándose de que las tres patas del tetrápodo queden correctamente apoyadas y que la estructura tenga estabilidad frente al movimiento del mar.
La rehabilitación del cuerpo y el morro de las escolleras busca recuperar la estabilidad de esta infraestructura y reforzar su función de protección frente al oleaje y las corrientes.
Los tetrápodos actúan como elementos de protección que ayudan a disipar la fuerza del oleaje y reducir el impacto de las condiciones marítimas sobre la infraestructura portuaria.
La intervención también contempla la protección de elementos como la baliza y la calzada, además de contribuir a mantener condiciones adecuadas para la navegación.
Con el paso de los años, las escolleras han presentado desplazamiento de bloques, asentamientos y pérdida de parte del material que originalmente conformaba la estructura.
Por ello, la colocación de los nuevos tetrápodos forma parte de los trabajos para recuperar la estabilidad y reforzar una infraestructura estratégica para la operación y seguridad del puerto de Coatzacoalcos.