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¡El momento más esperado!

Jesús Alberto «N» vuelve a casa tras más de tres años en prisión; fue absuelto por el caso Verónica Fernández

* Un juez determinó que no existían pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad en el homicidio de la maestra

* Familiares, amigos y vecinos lo recibieron entre aplausos y lágrimas en Camerino Z. Mendoza

* Continuará bajo resguardo domiciliario por otro proceso penal

Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas

Camerino Z. Mendoza, Ver., 05 de agosto de 2026.- Eran las 22:47 horas del martes cuando las puertas del Centro de Reinserción Social (Cereso) de La Toma, en el municipio de Amatlán de los Reyes, se abrieron. Un vehículo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), escoltado por una patrulla, salió lentamente del penal. En el asiento trasero viajaba Jesús Alberto «N», quien permaneció privado de la libertad desde el 27 de febrero de 2023.

Ese recorrido marcó el inicio del regreso a casa tras más de tres años de un proceso judicial que estuvo marcado por audiencias, diferimientos, protestas y una intensa disputa legal que se convirtió en uno de los casos de mayor seguimiento en la región centro de Veracruz.

Horas antes, alrededor de la una de la tarde, un juez del Poder Judicial del Estado dictó sentencia absolutoria dentro de la causa penal que enfrentaba por su presunta participación en el homicidio de la maestra Verónica Fernández Trujillo, ocurrido en Orizaba. El juzgador concluyó que las pruebas presentadas durante el juicio no fueron suficientes para acreditar su responsabilidad.

Durante el proceso, la madre del imputado, Margarita Viveros Caballero, encabezó una constante defensa pública de la inocencia de su hijo. En cada audiencia y manifestación insistió en que el proceso se prolongaba por continuos aplazamientos y sostuvo reiteradamente que las pruebas demostraban que Jesús Alberto no participó en el crimen.

 

La defensa argumentó que registros de geolocalización, videograbaciones y diversos testimonios ubicaban al acusado en su centro de trabajo al momento del homicidio. Asimismo, señaló que una de las principales testigos de cargo no compareció ante el juez por motivos de salud.

La audiencia final se llevó a cabo el pasado 3 de agosto. En esa ocasión, Margarita Viveros pidió que el fallo se sustentara únicamente en las pruebas desahogadas durante el juicio, en el que declararon 17 testigos, ninguno de los cuales señaló directamente a su hijo como responsable de los hechos.

Entre los elementos valorados por el juez figuraron 45 videograbaciones obtenidas de cámaras de vigilancia instaladas en un perímetro aproximado de ocho kilómetros, aportadas por la defensa. Con base en ellas y el resto del material probatorio, el órgano jurisdiccional resolvió absolver a Jesús Alberto «N».

No obstante, la resolución no implica su libertad plena. Aunque quedó concluido el proceso por el homicidio de la maestra Verónica Fernández Trujillo, continuará sujeto a un segundo procedimiento penal por el presunto delito de daños contra las instituciones públicas, bajo la medida cautelar de resguardo domiciliario.

Mientras el convoy avanzaba hacia Camerino Z. Mendoza, una intensa lluvia caía sobre la región. Pese al mal tiempo, familiares, vecinos y amigos permanecían reunidos en la colonia El Águila, donde desde horas antes esperaban su llegada.

Cuando las unidades ingresaron a la calle, los aplausos y las porras rompieron el silencio de la noche. Al detenerse el vehículo oficial frente a la vivienda, Jesús Alberto descendió y, apenas dio unos pasos, se fundió en un abrazo con su madre.

Entre lágrimas, Margarita Viveros lo estrechó con fuerza y repitió: «¡Por fin estás aquí, mi vida… por fin en casa!». A su alrededor, familiares y vecinos compartieron un momento cargado de emoción que puso fin a más de tres años de incertidumbre, visitas al penal, audiencias, movilizaciones y exigencias de justicia.

Aunque la sentencia absolutoria cerró el proceso relacionado con el homicidio que conmocionó a la región centro del estado, el caso aún no concluye para Jesús Alberto «N». Su situación jurídica continuará definiéndose en los tribunales por el segundo proceso que permanece abierto. Entretanto, para su familia, la noche del martes representó el inicio de una nueva etapa: volver a tenerlo en casa, aunque bajo resguardo domiciliario.

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