Tim Robbins, protagonista de “Silo” alerta sobre el peligro de vivir entre burbujas digitales
* El ganador del Oscar asegura que la polarización y las etiquetas dañan el diálogo entre las personas
EL UNIVERSAL
Tim Robbins extraña una época en la que dos desconocidos podían discutir de política en un bar y terminar compartiendo una cerveza. Hoy, considera, muchas veces basta una opinión para que el otro sea clasificado como enemigo.
“Es tan contraproducente para la humanidad vivir en un mundo donde no hay posibilidad de discusión y donde la gente es juzgada simplemente por tener una opinión. Es una manera malvada de vivir”, afirma.
El ganador del Oscar por «Río místico» y protagonista de «Sueño de fuga» ha pasado buena parte de su carrera en historias que abordan el abuso de poder.
Desde 2023 participa en «Silo», la serie de Apple TV sobre una comunidad de unas 10 mil personas que vive encerrada en una construcción subterránea de 144 pisos porque cree que el exterior es tóxico.
Ahí interpreta a Bernard Holland, jefe de Tecnologías de la Información y después alcalde interino. Su tarea era controlar los datos, vigilar a la población y perseguir a quienes dudaban de la versión oficial. Un mecanismo que, dice, rebasa la ciencia ficción.
“En cada sociedad hay un intento del poder por controlar a las masas. Se manifiesta de diferentes maneras a lo largo de la historia. Hoy el poder usa la división para controlar”, lamenta.
El actor encuentra una forma de ese control en las redes sociales, cuyos algoritmos clasifican a los usuarios según sus ideas y les muestran contenidos que confirman lo que ya piensan.
“Nos hacen creer que las diferencias entre nosotros son enormes. Por eso encontramos una superioridad moral para condenar a los demás como malos y dejamos de ver cuánto tenemos en común con las personas a las que nos oponemos políticamente”.
De hecho, Robbins rechaza que la discusión pública esté dominada por etiquetas.
“Estoy harto de esto de: ‘Si no estás de acuerdo conmigo, te cancelaré. Te llamaré racista, de izquierda o de derecha’”.
Frente a eso recuerda una convivencia en la que las diferencias no impedían escuchar al otro.
“Podías conversar con alguien con quien nunca estarías de acuerdo, pero respetándolo lo suficiente como para escuchar su opinión. La conversación no exigía cambiar de postura”, recuerda.
“Incluso si no estabas de acuerdo, podías decir: ‘¿Sabes qué? Déjame invitarte una cerveza’. Ese es el mundo en el que quiero vivir”.
Rebecca Ferguson interpreta a Juliette, junto a aliados y adversarios, mientras el silo supera la rebelión y ella intenta recuperar la memoria. Foto: Apple TV
Rebecca Ferguson interpreta a Juliette, junto a aliados y adversarios, mientras el silo supera la rebelión y ella intenta recuperar la memoria. Foto: Apple TV
El actor regresa este viernes. Bernard había sido dado por muerto al quedar atrapado en una cámara de incineración, después de descubrir que sus superiores podían acabar con todos en el silo, incluido él.
Lo encuentran vivo, escondido y con quemaduras. Ahora deberá enfrentar que sus convicciones y parte de su vida estuvieron al servicio de una mentira.
“Me gustó la revelación y la sorpresa, pero también la posibilidad de interpretar a un Bernard diferente. Lo que le sucede lo transforma físicamente y hace añicos su visión del mundo”, explica.
Aunque parezca distante, Robbins considera que la pandemia de COVID-19 acercó la premisa de «Silo». Durante meses, el contacto con el exterior dependió de pantallas que también filtraban la realidad y reducían el encuentro con quienes pensaban distinto.
“Se nos clasifica y se nos identifica por la manera en que pensamos. Después se nos alimenta con información que confirma esa forma de pensar y se nos presenta a otras personas que opinan igual”.
Ese mecanismo, advierte, termina por encerrar a cada usuario dentro de sus propias certezas.
“Se nos mantiene alejados de cualquier punto de vista que desafíe nuestras ideas”, ahonda.
“Esa es una manera brillante de dividir a la gente. Durante siglos, el poder ha encontrado formas de hacer que luchemos entre sí”.