Madre de Naasón Joaquín busca juicio separado y cancelación de cargos en Nueva York
* La señora se encuentra detenida y acusada junto con Naasón Joaquín de delincuencia organizada y trata de personas
Estados Unidos, 29 de julio del 2026.- Eva García de Joaquín, acusada junto con su hijo de cargos de delincuencia organizada y trata de personas en una corte federal en Nueva York, busca que su proceso sea llevado de forma separada al de Naasón Joaquín y que, de ser el caso, se proceda con la cancelación de todos o algunos de los cargos.
En una moción por escrito dirigida a la experimentada jueza a cargo del proceso, Loretta A. Preska, los abogados de la señora de 80 años de edad afirmaron que el centro del caso de la fiscalía gira en torno a las acciones de su hijo y su esposo, y no de hechos en los que ella haya participado.
En la acusación se establece que Naasón Joaquín habría heredado un sistema de conductas y abusos dentro de la LLDM que instauró su abuelo y fundador de la iglesia y que luego perpetuó Samuel García, padre de Naasón y esposo de Eva. En ese contexto, los abogados afirman que, dado que Samuel ya falleció, se estaría utilizando a su clienta para proyectar en ello las conductas del difunto.
“La Sra. de Joaquín se encuentra en este caso no por ninguna acusación creíble sobre su propia culpabilidad; más bien, es la figura interpuesta de uno de los verdaderos objetivos del gobierno, Samuel Joaquín Flores, el difunto esposo de la Sra. de Joaquín”, señala en su oficio la abogada defensora Priya Chaudhry.
Sin embargo, de acuerdo con la defensa, la imputación no contiene evidencias ni detalles que permitan establecer con precisión qué involucramiento tuvo Eva García de Joaquín en los distintos abusos que se relatan. De hecho, resaltan que de los siete cargos que hay en el expediente, a ella se le relaciona con dos.
Chaudhry asegura que la fiscalía recarga el involucramiento de Eva por su asociación como madre y matriarca de la iglesia, dentro de un relato en donde parece haber amplia evidencia (incluso gráfica) de potenciales encuentros y abusos sexuales en lo que ella no tuvo participación.
Esa es razón suficiente –dice el escrito de la defensa– para que la Corte apruebe la moción y separe su proceso del de su hijo, pues de lo contrario se corre el riesgo de que el jurado que analice el caso la culpe por asociación y vínculo con una trama sobrecargada de acusaciones, sin que realmente se haya consolidado su relación con los hechos.
“Es una mujer de edad avanzada, padece deterioro cognitivo y es físicamente frágil… Juzgarla junto a las figuras centrales de un escandaloso proceso penal por abuso sexual, de múltiples cargos y que abarca décadas —por cargos que, en su mayoría, no dicen nada sobre ella— convertiría el juicio en un ejercicio de culpabilidad por asociación”, afirma la abogada Chaudhry.
Defensa pide supresión de cargos
En la segunda parte de su escrito, la defensa de Eva García de Joaquín solicita a la Corte que se considere la supresión de alguno o de todos los cargos que se le imputan, argumentando, sobre todo, aspectos técnicos y jurídicos en el caso que habrían sido valorados de forma incorrecta por los fiscales.
Por ejemplo, sostienen que la acusación de delincuencia organizada hace referencia a hechos que ocurrieron fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos y que en este caso no pueden ser sujetos a criterios de extraterritorialidad.
En el propio texto de la acusación, la abogada dice que “las pocas alegaciones específicas” sobre Eva se refieren a su actuación en México durante la era de Samuel; pero no se dan fechas, lugares, ni se identifica qué delito cometido en dicho país podría ser sujeto de una valoración fuera de la jurisdicción estadunidense.
Por otro lado, y al igual que lo hicieron los abogados de su hijo, la defensa de Eva asegura que la acusación en su contra de haber sido cómplice de trata de personas viola derechos consagrados en la Primera Enmienda de la Constitución relacionada con la prohibición de “juzgar doctrinas religiosas”.
Según la defensa, el caso de los fiscales expone que las víctimas de los abusos sexuales de Naasón, de su padre y de su abuelo, accedieron bajo coacción a los encuentros, pues se les inculcó que esa era la ruta para “acercarse a Dios”, y que negarse equivaldría a “ir al infierno”. Es decir que existió una “coerción espiritual”.
La abogada Chaudhry asegura que este es un planteamiento problemático porque equivale a considerar “corrupta la doctrina religiosa de LLDM”, lo que, según la Primera Enmienda, no puede ser sujeto de juicio.
“El núcleo de la teoría de coacción del gobierno, en lo que respecta a la Sra. de Joaquín, así como a los demás acusados, depende de la teoría del gobierno sobre la presunta corrupción de la doctrina y la cultura eclesiástica de la LLDM. En otras palabras, la supuesta conducta coercitiva consistió en un presunto uso indebido de creencias de carácter espiritual. Eso, de acuerdo con la ley estadunidense, no es imputable”, sostiene la defensa.
La ruta de las mociones
La moción de Eva García de Joaquín se suma a la que ya había anticipado la defensa del propio Naasón que, de forma similar, expone argumentos como la supuesta legalidad de la “coacción espiritual” para solicitar que su caso no llegue a un juicio que, tentativamente, arrancaría en marzo de 2027.
Antes de que la jueza tome una determinación, los fiscales deberán responder a estos posicionamientos también por escrito, y la defensa tendrá una última oportunidad de aportar argumentos.
Con esos planteamientos listos, la jueza podría citar a una audiencia para escuchar un debate final y/o anunciar su determinación.
Cabe señalar que la jueza Loretta A. Preska ya ha mostrado escepticismo en el pasado respecto al argumento de invalidar los cargos de abusos sexuales y trata de personas bajo el supuesto de una creencia religiosa. Al negar la moción que había presentado Naason para acceder a materiales secretos del Gran Jurado, la jueza dijo que no hay limitación constitucional o legal que impida a las autoridades perseguir delitos sexuales en cualquier contexto.
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