Breve crónica de una mañana de lluvia
La temporada de lluvias ha golpeado con fuerza a la capital veracruzana. Son lluvias atípicas que han rebasado la normalidad. Los expertos revelan que sobrepasar los 100 milímetros de agua, como ha ocurrido en Xalapa, es algo extremo; significa que han caído alrededor de 100 litros de agua por cada metro cuadrado.
El pasado miércoles, la lluvia intensa no perturbó la agenda municipal del día. Desde primera hora se llevó a cabo la inauguración de la pavimentación de cuatro calles con concreto hidráulico, guarniciones, banquetas, luminarias y guía podotáctil para personas con debilidad visual, entre otras actividades. Los esfuerzos realizados por los gobiernos recientes han sido muy importantes, pero insuficientes ante las necesidades apremiantes de la ciudadanía. Estas obras en colonias con rezagos históricos deben ser prioridad en un gobierno con una alta dimensión social.
Era una mañana húmeda, de lluvia pertinaz y rachas de viento fresco que obligaban a desempolvar los chubasqueros. Una noche antes, los vecinos se encontraban emocionados por la inauguración de su nueva calle Palmas, en la colonia Las Brisas. El sueño cobraba vida.
Entusiastas vecinos, coordinados por Ignacio Martínez, incansable promotor y representante vecinal, propietario de «El Pollo Costeño» —los mejores pollos rostizados de la zona, según los lugareños—, se organizaron para preparar fruta, tamales, café y pan con el fin de agasajar a los asistentes a la magna celebración y, desde luego, agradecer con este gesto a la presidenta Daniela Griego y a los integrantes del Cabildo Municipal por la intervención que permitió concretar el anhelo colectivo de muchos años.
Llegó la hora de la inauguración. En los rostros se reflejaba una extraña mezcla de incredulidad, algarabía y nostalgia, pues habían transcurrido casi tres décadas de gestiones y espera. Hoy ven coronada su máxima aspiración: contar con una calle digna, amplia y bella, y con todo lo que ello representa para el mejoramiento de su calidad de vida cotidiana.
El sentido discurso de Nacho puso de relieve el trabajo de territorio, la cercanía con la gente y el diálogo permanente que prevalecen en esta administración municipal. Finalmente, reconoció que esta obra representa una forma de enaltecer la vida, proteger el patrimonio y fortalecer la integración de las familias de la localidad. El lodo en los zapatos, los charcos de agua y la oscuridad de la calle quedaron en el recuerdo. Concluyó.
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