Boston, Massachusetts., 13 de junio del 2026.- Escocia arranca su travesía en el Mundial con una victoria en un partido que se complicó. Haití sorprendió con un buen nivel. Mostró fútbol y ganas de competir. Sin embargo, la falta de acierto y el temple de los escoceses decantaron el duelo. El solitario gol de McGinn en la primera mitad pone a los de Clark en una buena situación antes de jugar contra Marruecos y Brasil. Objetivo, pasar de grupos por primera vez en su historia.
El partido comenzó con un dominio absoluto del balón de los de Clark. Haití se asentó en un bloque medio cerradito por dentro, con una presión intensa en ciertos momentos con sus dos puntas. Sin embargo, atrás las lagunas eran evidentes. Faltaba cierto orden en la zaga en las situaciones en los que Escocia movía el cuero con soltura y sacaba a los centrales fuera de su zona. Pasaron los minutos y Haití comenzó, de forma sorprendente, a tener el control con varios robos e intentos desde fuera del área. Fue Deedson, pero su disparo se marchó desviado.
McTominay puso fin a esa racha de buenos minutos de Haití. Fue en una jugada individual de Shankland, que la cedió a la frontal para el chut del futbolista del Nápoles. Se fue al palo. Engañó a Placide, que se fue al suelo, pero la suerte estuvo del lado haitiano y la madera repelió el intento. Mantuvo el plan de partido Migné. Comenzó a buscar centros laterales a través de Deedson, futbolista más incisivo de Haití. Hubo tiempo para la polémica. Pidió penalti Isidor por un empujón dentro de la zona de castigo, pero quedó en nada. Fútbol. Tras ello, Escocia golpeó primero. Jugada rápida al espacio para un control mágico de Adams, que la pone al área para que Placide haga un paradón. Nada pudo hacer después en el rechace ante McGinn.