¡No quedó de otra!
Regalan toneladas de chayote para evitar que se pierdan
* La sobreproducción y la caída de los precios obligaron a agricultores de la región de Orizaba a regalar parte de sus cosechas
* Productores aseguran que el precio actual apenas cubre los costos de producción y transporte
* La falta de compradores ha provocado pérdidas económicas y pone en riesgo el sustento de decenas de familias del campo
Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas
Rafael Delgado, Ver., 07 de junio de 2026.- Lo que durante meses representó trabajo, inversión y esperanza para una familia productora de la región, este domingo terminó siendo regalado a la población para evitar que se echara a perder.
Ante el desplome en los precios del chayote y la falta de compradores, productores de la zona de Rincón Grande, en Orizaba, optaron por llevar parte de su cosecha al municipio de Rafael Delgado para entregarla a las familias de manera gratuita o mediante aportaciones voluntarias.

Luis Ángel Ignacio, productor de chayote, explicó que la sobreproducción registrada durante la temporada de lluvias ha provocado una severa caída en los precios, situación que ha dejado a decenas de agricultores trabajando prácticamente sin ganancias.
«El motivo por el que estamos aquí es para que nuestro producto vaya saliendo, porque en esta época de lluvias el chayote bajó mucho de precio y en el mercado ya no lo quieren», expresó.
Señaló que actualmente el producto se comercializa en apenas 60 pesos por caja, cuando los costos de producción rondan entre los 40 y 45 pesos, sin contar gastos de transporte, mano de obra, fertilizantes, agroquímicos y mantenimiento de los cultivos.

«Ya no da. Todo sale de nuestro bolsillo. Tenemos que invertir en fertilizantes, abonos, agroquímicos y además pagar el traslado. Lo único que queremos es que salga el producto», lamentó.
La situación es especialmente preocupante porque, de acuerdo con el agricultor, cerca del 50 por ciento de su producción no logró comercializarse a través de los canales habituales. La cosecha es enviada a compradores de Cuautlapan, quienes posteriormente la distribuyen a mercados mayoristas de Puebla y centrales de abasto; sin embargo, la saturación del mercado provocó que la demanda disminuyera drásticamente.

«Hay mucha producción en todos lados: en Cuautlapan, Coscomatepec y varias zonas productoras. Ahorita nadie quiere comprar porque está muy barato», comentó.
Tan solo en su caso, estimó que alrededor de dos toneladas de chayote han tenido que ser regaladas para evitar pérdidas mayores.

La crisis no solo afecta a los productores, sino también a los trabajadores que dependen de esta actividad. Luis Ángel indicó que alrededor de diez personas obtienen sustento directo de sus cultivos y advirtió que, si los precios continúan desplomados, podrían verse afectados económicamente en los próximos meses.
Mientras la abundancia de las cosechas contrasta con la falta de mecanismos de comercialización que garanticen precios justos para quienes trabajan la tierra, la imagen de productores regalando su cosecha para evitar que termine en la basura evidencia una realidad que golpea al campo veracruzano: producir más no siempre significa ganar más.