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El misterio de los relegados de Morena

Quien sí necesitó salir a aclarar que no es ningún apestado en su partido fue el senador de Morena Gerardo Fernández Noroña, porque todo el mundo notó que en el Consejo Nacional que celebró esa fuerza política el pasado domingo él se tuvo que sentar en la última fila, muy lejos del foco del relevo en el mando guinda. Y, como muchas personas coincidirán, en la esfera política todos los detalles cuentan y ofrecen lecturas, en algunos casos, bastante reveladoras, el legislador salió al paso para contener el aluvión de críticas. “A Noroña lo mandaron a las filas de atrás. Pues, no”, dijo durante su habitual charla vespertina de video. Lo que pasó fue que aun cuando se asignaron lugares para senadores como él, pues no faltó quien no respetara su silla. “Y entonces yo me fui más atrás”. Aun con eso, Noroña no dejó de exigir a los encargados de organizar estos eventos de cuidar esas cosas que dejan expuestos al escarnio a gente como él o como a su compañero, el diputado federal Arturo Ávila, a quien también se le relegó al colofón de tan importante evento. Uf. | Se lee en “Rozones” de La Razón.

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