Entre acusaciones y cautela
Que “para eso me gustaban”, se oyó en los pasillos de San Lázaro cuando el vocero cameral de Morena, Arturo Ávila, respondió que para que exista un García Luna actual debe haber sentencia y condena de juez, aunque, eso sí, se apuró a aclarar que no “mete las manos al fuego por nadie”, incluido Rubén Rocha, por supuesto. Al final fue el líder de la bancada, Ricardo Monreal, quien salió a confrontar a los panistas por lo que llamó “acusaciones partidistas y expresiones electoreras”, ante las que pidió esperar la decisión de la Fiscalía General de la República sobre la solicitud de extradición. | Se observa en “Trascendió” de Milenio.