Alistan recuperación de 16 mil casas abandonadas en Veracruz para programa federal de vivienda
* Prevé Sedatu incorporación de 16 mil viviendas al programa “Viviendas para el Bienestar”
* El programa busca reducir el rezago habitacional y aprovechar infraestructura existente para atender problemáticas urbanas en fraccionamientos
Enrique Burgos
Coatzacoalcos, Ver., 22 de abril del 2026.- Alrededor de 16 mil viviendas en abandono ubicadas en distintos fraccionamientos de Veracruz serán incorporadas al programa Viviendas para el Bienestar, como parte de una estrategia del Gobierno Federal para rehabilitar inmuebles en desuso y ampliar las opciones habitacionales, informó la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Vega Rangel, durante su visita a Coatzacoalcos.
Detalló que la integración de estas casas estará a cargo de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), dependencia que ya realiza un diagnóstico técnico para revisar las condiciones físicas y jurídicas de cada propiedad.
Indicó que uno de los mecanismos principales contempla el respaldo de gobiernos estatales y municipales mediante la donación de reservas territoriales, lo que permitiría reducir costos y facilitar nuevos proyectos habitacionales.

Añadió que otra vía considera la participación de desarrolladores inmobiliarios que aún cuentan con terrenos disponibles y que podrían sumarse al programa federal.
Aunque de manera preliminar se tienen identificadas 16 mil viviendas en abandono o deterioro, aclaró que la cifra definitiva se conocerá una vez que concluyan los estudios conjuntos entre Sedatu y Conavi.
Con este análisis se determinará cuántos inmuebles pueden recuperarse, cuáles requieren rehabilitación mayor y cuáles ya no son aptos para reincorporarse al mercado de vivienda.

El programa Viviendas para el Bienestar busca disminuir el rezago habitacional y, al mismo tiempo, atender los problemas urbanos generados por fraccionamientos abandonados, muchos de ellos sin servicios básicos o con daños estructurales.
A través de esta estrategia, el Gobierno Federal también busca aprovechar infraestructura ya existente y frenar el crecimiento desordenado de nuevos desarrollos en zonas sin planeación.