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¡Por ambición al dinero!

Suegro y cuñado asesinaron a cuatro integrantes de su familia en Río Blanco

* Las habían secuestrado y tras cobrar el rescate les quitaron la vida

* Juan Iván Pérez Romero, su esposa, su madre y su suegra fueron víctimas de sus parientes

De la Redacción

Orizaba, Ver., 17 de abril de 2026.- Un macabro plan motivado por la codicia y gestado en el seno familiar terminó en una tragedia que estremece a la zona centro de Veracruz. Fue la Fiscalía General del Estado, luego de completar las pruebas genéticas, quien confirmó que los cuatro cuerpos hallados en avanzado estado de descomposición dentro de una vivienda en Río Blanco corresponden a Juan Iván Pérez Romero, administrador del atractivo turístico Casa Vegas; su esposa, su madre y su suegra.

El móvil del crimen, según las investigaciones ministeriales, fue el secuestro y la extorsión económica orquestada por los propios parientes políticos de la víctima principal. Los presuntos responsables, identificados como Óscar “N” (padre) y Óscar “N” (hijo), quienes resultaron ser el suegro y el cuñado de Pérez Romero, privaron de la libertad a los cuatro adultos entre el 3 y 4 de abril.

Pese a que la familia cumplió con el pago del rescate exigido por los captores, los agresores decidieron asesinar brutalmente a las cuatro víctimas para evitar ser denunciados, demostrando un grado de frialdad absoluta. Solo una menor de edad logró sobrevivir tras ser liberada después del cobro, convirtiéndose en el testimonio clave para desarticular la red criminal.

Los implicados fueron detenidos en flagrancia cuando pretendían cobrar el dinero, asegurándoles armas de fuego y pertenencias de los hoy occisos. La ubicación de los cadáveres en un domicilio de la colonia Reforma fue posible gracias a las diligencias posteriores a su captura. Debido al avanzado estado de putrefacción, los restos fueron sometidos a análisis de ADN para dar certeza legal a sus identidades.

Un Juez de Control dictó vinculación a proceso contra ambos sujetos por el delito de secuestro agravado, imponiendo prisión preventiva oficiosa. Mientras la región se prepara para rendir homenajes póstumos al funcionario municipal, la justicia veracruzana busca fincar las penas máximas por esta masacre que evidencia una traición familiar sin precedentes.

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