Extorsión es el delito más persistente en Coatzacoalcos; llaman a denunciar ante autoridades
- Imparten plática para prevenirla
Enrique Burgos
Coatzacoalcos, Ver., 16 de abril de 2026.- Sigue siendo la extorsión uno de los delitos más persistentes, aunque los grupos delincuenciales ahora utilizan herramientas más sofisticadas.
El inspector Víctor Torres, integrante de la Unidad Antisecuestros y Antiextorsión de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), apuntó que ha dejado de depender del contacto físico; ahora se ejecuta desde la distancia, mediante llamadas, aplicaciones, redes sociales e incluso videojuegos.
“Hoy los delincuentes no necesitan acercarse a sus víctimas. Les basta un número telefónico o un perfil en redes sociales para intimidar, engañar y obtener dinero. Son esquemas cada vez más elaborados”, mencionó.
Precisó que el delito ha escalado en agresividad y sofisticación, aprovechando herramientas digitales para operar con mayor alcance y menor riesgo.
En tanto, lamentó que la falta de denuncias permite su expansión sin freno, como mencionó durante la plática “Extorsión y estrategias de combate a delitos de alto impacto”, organizada por el Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos (OCC).
El especialista advirtió que los delincuentes han perfeccionado sus métodos al grado de que cualquier persona con acceso a un teléfono celular puede convertirse en víctima.
Ante los presentes, detalló algunas de las modalidades, como el fraude conocido como “La Patrona”, donde los delincuentes se hacen pasar por superiores jerárquicos para ordenar depósitos urgentes; el engaño de “familiar detenido”, que apela al miedo y la urgencia; así como los falsos premios y rifas inexistentes.
Dijo que se suma el crecimiento alarmante de los préstamos ilegales conocidos como “gota a gota”, una práctica que ha comenzado a arraigarse en la región y que representa una forma de extorsión sistemática.
Por su parte, Renato Riveroll Rivera, representante del OCC, reconoció que las cifras oficiales apenas reflejan una parte del problema real, debido a la falta de denuncias formales.