Pulso
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, decidió fijar postura en un terreno que mide el pulso social: el precio de la tortilla. Sin margen para titubeos, desestimó cualquier alza y giró instrucciones a Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, para contener el ruido desde la cadena productiva. El acuerdo oficial muestra orden y precios bajo control, mientras la Profeco, a cargo de Iván Escalante, afina vigilancia y llamados a la disciplina. Pero, en la operación cotidiana, los costos no siempre obedecen decretos. Ahí se juega la prueba real. Porque sostener el precio es control político del mercado. Y ese pulso apenas comienza. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.