Skip to content

Desmarque

 El gobierno de Claudia Sheinbaum rechazó el informe del Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU y acotó el problema al pasado. Con Roberto Velasco, canciller, estrenándose en la defensa, la estrategia fue técnica en apariencia y política en esencia, al cuestionar metodología y sesgo, mientras se fortalece un andamiaje institucional reforzado desde 2019 y reajustado en 2025. Se acepta la herencia de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, pero se traza una línea para proteger al presente y lograr que la justicia se haga presente. La disputa no es histórica, es credibilidad. Se lee en «Frentes Políticos» de Excélsior. 

error: Content is protected !!