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¡Momento histórico!

Despegó con éxito la misión Artemis II de la NASA con cuatro astronautas a la Luna

* Los tripulantes iniciaron un viaje de 10 días para orbitar el satélite natural de la Tierra

El Financiero

Ciudad de México, 1 de abril de 2026.- Cuatro astronautas despegaron este miércoles desde Florida en la misión Artemis II de la NASA, un viaje crucial alrededor de la Luna que marca el paso más audaz de Estados Unidos hasta la fecha hacia el regreso de los humanos a la superficie lunar a finales de esta década, en una carrera con China.

El cohete Space Launch System (SLS) de la NASA, con su cápsula tripulada Orion en la parte superior, despegó justo antes del atardecer en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Cabo Cañaveral, Florida, llevando a su primera tripulación (tres astronautas estadounidenses y un astronauta canadiense) a la órbita terrestre. El vehículo espacial, de 32 pisos de altura, se elevó hacia cielos despejados dejando tras de sí una imponente columna de vapor blanco y denso, y tras algunos problemas que hicieron retrasar el despegue.

La tripulación de astronautas de la NASA despegó hacia el espacio y alcanzó una órbita estable hace algo más de 6 horas, dando inicio a un viaje histórico que los llevará más cerca de la superficie lunar de lo que ha estado nadie en más de 50 años.

La fase inicial de la misión de 10 días para orbitar la Luna, una hazaña multimillonaria que lleva casi una década gestándose, supera un obstáculo importante para la NASA y sus contratistas aeroespaciales tradicionales, mientras la agencia trabaja para establecer una base en la superficie lunar y, en última instancia, aventurarse a Marte.

El curioso motivo por el que los astronautas del Artemis II tuvieron que estar en cuarentena antes de viajar está directamente relacionado con la seguridad de una misión histórica de la NASA. A partir del 8 de febrero se abre la primera ventana de lanzamiento de este programa que devolverá a la humanidad a la órbita de la Luna tras más de 50 años. Por ello, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen ya han iniciado un aislamiento preventivo obligatorio.

La NASA sigue a Artemis II gracias a dos grandes redes de comunicaciones: la Near Space Network y la Deep Space Network. Entre ambas permiten mantener el contacto con Orion, recibir telemetría, voz, vídeo y datos científicos a medida que la nave despega, orbita la Tierra, viaja hacia la Luna y regresa después a nuestro planeta.

La misión también servirá para probar una tecnología más avanzada: las comunicaciones láser, que usan luz infrarroja en lugar de ondas de radio y permiten transmitir mucha más información en cada señal. La Near Space Network, por su parte, da soporte a misiones que operan hasta 1,25 millones de millas de la Tierra, unos dos millones de kilómetros.

Aunque pueda parecer lo contrario, Artemis II no ha salido disparada directamente hacia la Luna tras el despegue. La NASA ha diseñado una secuencia en la que Orion permanece primero en una órbita elíptica alrededor de la Tierra mientras la tripulación y los equipos de tierra comprueban que todos los sistemas de la nave funcionan como estaba previsto antes de alejarse más.

Solo después de esas comprobaciones llegará la gran maniobra de inyección translunar, el encendido que dará a Orion el impulso definitivo para abandonar la órbita terrestre y emprender su viaje hacia la Luna.

Artemis II no va a alunizar. La misión durará unos diez días y llevará a la tripulación en un viaje alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra. Tras varias maniobras iniciales en torno a nuestro planeta, Orion pondrá rumbo al entorno lunar en un trayecto de unos cuatro días y pasará por la cara oculta antes de emprender el regreso.

La NASA explica que la trayectoria dibujará una especie de ocho y se extenderá a más de 230.000 millas de la Tierra, es decir, más de 370.000 kilómetros, antes de volver a casa. En el último día de vuelo, la nave se separará de su módulo de servicio y afrontará la reentrada atmosférica antes del amerizaje final.

La misión Artemis II viaja a bordo de Orion, la nave diseñada por la NASA para llevar astronautas al espacio profundo y traerlos de vuelta con seguridad. El vehículo se compone de un módulo de tripulación, donde viajan y trabajan los astronautas, y un módulo de servicio que aporta propulsión, energía y control térmico. En la parte superior va además el sistema de aborto de lanzamiento, pensado únicamente para apartar a la tripulación del cohete en caso de emergencia durante el despegue.

El módulo de servicio de Orion no es estadounidense, sino europeo: es la gran contribución de la Agencia Espacial Europea (ESA) al programa Artemis. Ese componente suministra funciones críticas como la propulsión, la electricidad y parte de los consumibles básicos que necesita la tripulación para sobrevivir durante la misión.

Si plasmáramos en un gráfico el esplendor de EEUU a lo largo de la historia, el punto álgido podría ser la colocación de la bandera de las barras y estrellas en la Luna el 20 de julio de 1969: la guinda simbólica de una década de prosperidad, expansión de derechos y dominio americano. 54 años después del último paseo por la superficie lunar, la misión Artemis II quiere retomar la epopeya con un viaje de 10 días alrededor del satélite para poner los cimientos de nuevos alunizajes.

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