Grieta
El Instituto Nacional Electoral no sólo enfrenta presión externa, la fisura ya es interna. Martín Faz, consejero electoral, admite una colegialidad desgastada que no nació ayer, pero que hoy se agrava con decisiones que no pasan por el pleno. Guadalupe Taddei, presidenta del INE, concentra atribuciones reforzadas por cambios legales que, según la consejera Carla Humphrey, alteraron el equilibrio del Consejo General. Nombramientos sin circulación previa y comunicación fragmentada dibujan un árbitro dividido en plena antesala electoral. Mientras afuera se discuten reglas, adentro se disputa el control. Y un órgano sin cohesión… arbitra peor. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.