Tijera
El Plan B avanzó con bisturí presupuestal y dejó claro que la austeridad puede ser instrumento de disciplina política. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, decidió apretar al Senado con un recorte millonario que incomoda inercias administrativas y obliga a reordenar privilegios. Edgar Amador, secretario de Hacienda, respaldó la poda con cifras que exhiben el peso de la nómina legislativa, mientras Benjamín Robles, integrante de la dirigencia nacional del PT, operó el consenso para preservar la representación proporcional en ayuntamientos. El oficialismo cerró filas sin estridencias. Reducir recursos parece simple. Reducir resistencias no lo será. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.