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Fisura

El tropiezo de la reforma electoral exhibió algo más que aritmética parlamentaria, mostró la incomodidad que crece dentro del propio bloque oficialista. La presidenta Claudia Sheinbaum puso las cartas sobre la mesa  frente a diputaciones de Morena que optaron por la ausencia o el desacato, entre ellas Olga Sánchez Cordero, legisladora y ministra en retiro, cuyas sillas vacías pesaron tanto como votos en contra. La mandataria apeló a la convicción y deslizó sospechas sobre la influencia mediática, mientras los aliados chicos midieron el costo de sobrevivir sin pluris ni recursos abundantes. Aviso interno, disciplina o factura. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.

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