Orizaba se prepara para el 8M: marcha, memoria y exigencia de justicia
* La movilización partirá del Poliforum al Parque Castillo a las 16:00 horas
* Instalarán “tendederos de violentadores” y realizarán una velada por las víctimas de feminicidio
* Colectivas aseguran que la violencia de género sigue siendo una deuda pendiente
Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas
Orizaba, Ver., 17 de febrero de 2026.- En el marco del Día Internacional de la Mujer, la colectiva Marea Verde Altas Montañas dio a conocer las actividades que se realizarán este 8 de marzo en la ciudad, con un llamado firme a frenar la violencia feminicida.
En entrevista, la integrante del colectivo Luz María Reyes Huerta señaló que, como cada año, la marcha conmemorativa partirá a las 16:00 horas del Poliforum con destino al Parque Castillo, en el centro de la ciudad. Se trata de una de las movilizaciones más importantes de la región de las Altas Montañas, al concentrar a miles de mujeres de Orizaba y municipios aledaños.
Al término del recorrido se instalarán los llamados “tendederos de violentadores”, espacios donde las asistentes podrán visibilizar denuncias públicas. En esta edición, explicó la activista, se buscará un orden específico: violentadores vicarios, deudores alimentarios, acosadores y violadores, así como casos de desaparición.
Además, se realizará una velada en memoria de las víctimas de feminicidio registradas por la colectiva del 8 de marzo de 2025 a la fecha. Habrá un espacio especial para recordar a Carla Mariana, víctima reciente en Ixhuatlancillo.
Previo a la marcha también se rendirá homenaje a una mujer orizabeña destacada, cuyo nombre será dado a conocer en los próximos días.
Reyes Huerta subrayó que, pese a los anuncios oficiales, las cifras de feminicidio no reflejan una disminución contundente. “Aun cuando fuera una sola mujer víctima, no debería existir ninguna. No nos pueden seguir matando por ser mujeres”, expresó.
La movilización del 8M en Orizaba se distingue por su fuerte iconografía de protesta: pañuelos verdes, vestimenta morada, consignas de justicia y, en algunos casos, intervenciones simbólicas en edificios emblemáticos como el Palacio de Hierro y el Palacio Municipal.
Más que una conmemoración, la jornada se perfila como un acto de memoria, denuncia y exigencia de acciones claras y resultados tangibles frente a la violencia de género en la región.

