Consolidar espacios de diálogo entre países y actores locales e impulsar acciones conjuntas para alcanzar la justicia social: FDIM
- Países en desarrollo son excluidos y solo utilizados para la extracción de sus recursos naturales: Ramírez Ríos
- Reconoce postura humanitaria de la presidenta Claudia Sheinbaum por llevar alimentos al pueblo cubano
Irineo Pérez Melo
Xalapa, Ver., 15 de febrero de 2026.– Gloria Inés Ramírez Ríos, vicepresidenta mundial de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), destacó la importancia de consolidar espacios de diálogo entre países y actores locales para impulsar acciones conjuntas en favor de la igualdad sustantiva, la justicia social y el respeto a la soberanía de los pueblos.
En conferencia de prensa, donde se anunció la posibilidad de que México sea sede del próximo Congreso de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), previsto para noviembre de este año, la exministra de Trabajo del gobierno colombiano evidenció la transición que —dijo— se vive actualmente de un mundo unipolar a uno multipolar, en el que los países del sur global trabajan para construir un sistema de cooperación y articulación en condiciones de igualdad.
Durante su intervención, consideró necesario que los países en desarrollo sean verdaderamente incluidos en esa integración y no solo utilizados para la extracción de recursos naturales o la apropiación de sus territorios nacionales.
En ese tenor, destacó el avance del bloque de la FDIM, que —señaló— está encaminando esta nueva posibilidad de gobernanza mundial, en la cual países como Brasil y México, con grandes o pequeños aportes, desempeñan un papel fundamental para la subsistencia de la humanidad.
Asimismo, sostuvo que América Latina y el Caribe enfrentan una ofensiva imperial cuyo trasfondo es la extracción de materias primas como petróleo, litio, minerales raros, oro y agua, bajo pretextos que, afirmó, no corresponden a la realidad del continente.
Respecto a la Agenda 2030, indicó que se trabaja para alcanzar mayores niveles de justicia social y cerrar las brechas de desigualdad existentes. Señaló que los Objetivos de Desarrollo Sostenible son importantes, particularmente en lo relacionado con la igualdad de las mujeres y el acceso a la educación, pero advirtió que no son suficientes si no se acompañan de cambios estructurales.
Admitió que dichos objetivos no deben responder únicamente al mercado, sino contribuir a la integración de la humanidad, pues —afirmó— lo más globalizado actualmente es el sector financiero y el comercio, mientras que los derechos humanos no se han globalizado.
Sobre la ayuda de México a Cuba, expresó que es un ejemplo para América Latina y el Caribe. Reconoció la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que los procesos económicos no deben utilizarse para afectar a los pueblos y criticó el cerco económico impuesto por Estados Unidos a la isla.
“Este siglo es para convivir y cooperar verdaderamente entre todos y todas, no para la apropiación de unos sobre otros”, apuntó.
También cuestionó el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al señalar que emite resoluciones que en ocasiones no puede ejecutar, por lo que consideró necesario fortalecer los mecanismos internacionales en favor de la justicia social.
Por otro lado, respaldó la política exterior de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la búsqueda de soluciones pacíficas a las controversias internacionales.
Asimismo, rechazó las sanciones económicas que afectan a la población civil y reconoció los esfuerzos del presidente colombiano Gustavo Petro en materia de reformas sociales y fortalecimiento democrático.
Finalmente, recordó que la FDIM fue fundada en 1945 en París, tras la Segunda Guerra Mundial, y que actualmente agrupa a organizaciones de más de 129 países con una agenda orientada a la defensa de los derechos de las mujeres, la paz y el desarrollo con justicia.