Severidad y orden
La presidenta Claudia Sheinbaum fue directa con sus aliados. Les dijo que la reforma electoral no será producto de chantajes ni de un “toma y daca” con el Verde, bajo el liderazgo de Karen Castrejón, o el PT, de Alberto Anaya. Dejó claro que la iniciativa se construye con foros y encuestas, no con cuotas partidistas. Plurinominales, presupuestos inflados y listas que nadie conoce están en la mira porque así lo pide la gente. El diálogo existirá, sí, pero vía Gobernación y con reglas claras. En esta reforma no hay favores ni facturas políticas. Sheinbaum fija método y pone orden; primero la ciudadanía.| Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.