Skip to content

¡Ni una más!

70 años de prisión para Alejandro por el feminicidio de Raquel Guadalupe en Acayucan

* La jueza María de los Ángeles Carmona impuso la pena máxima al acreditarse la violencia extrema con la que fue privada de la vida la joven

* Raquel fue asesinada, quemada dentro de la camioneta de su agresor y abandonada en un camino de terracería

* Tras más de un año de lucha, la familia logró una sentencia que calificaron como un acto de justicia

Enrique Burgos

Acayucan, Ver., 12 de enero del 2026.- Alejandro fue sentenciado a 70 años de prisión por el feminicidio de Raquel Guadalupe Cordero, cometido en agosto de 2024 en el sur de Veracruz. La jueza María de los Ángeles Carmona impuso la pena máxima este lunes 12 de enero, al comprobarse la violencia brutal con la que le fue arrebatada la vida a la joven.

“Gracias a Dios se hizo justicia. Quiero agradecer al Poder Judicial, a la jueza, a todas las personas y autoridades que estuvieron en este caso; les agradezco de corazón porque se hizo justicia. Ya está sentenciado Alejandro ‘N’ y mi hija ya podrá descansar en paz”, expresó Martha Cordero, madre de Raquel.

Raquel no solo fue asesinada; fue quemada dentro de la camioneta de su agresor y abandonada en un camino de terracería, en un acto de crueldad que consternó a la población de Acayucan.

A lo largo de más de 12 meses, su familia luchó contra el dolor, el silencio, los retrasos y la revictimización, pero nunca se rindió y exigió justicia por Raquel.

“Es cierto, nada de lo que hoy hagamos nos va a regresar a Raquel, pero al menos tendremos la satisfacción como familia por el bienestar de su pequeño, que algún día crecerá sabiendo que la familia nunca se rindió, que la familia nunca se cansó y que su madre, que hoy no está con él, tuvo justicia”, expresó su tía Elizabeth Cordero.

El feminicidio ocurrió la noche del 25 de agosto de 2024, en un camino rural de Oluta. Ahí, Alejandro “N” abandonó su camioneta Nissan X-Trail mientras era consumida por el fuego, con el cuerpo de Raquel Guadalupe en su interior.

Según el testimonio de la hermana de la víctima, horas antes ambos se encontraban en un bar. Tras una violenta discusión por celos, Alejandro se llevó a Raquel en contra de su voluntad, pese a que ella intentó resistirse.

Después de cometer el crimen, el agresor intentó engañar a las autoridades al afirmar que ambos habían sido privados de la libertad, que él logró escapar y que se fue a dormir a casa de sus padres. Sin embargo, las contradicciones en su versión y las sospechas de la familia llevaron a su detención y, finalmente, a que se comprobara su responsabilidad.

error: Content is protected !!