Escuchar, atender y cumplir, el sello del gobierno de Rocío Nahle
En Veracruz, cuando se trata de derechos laborales, el mensaje es claro: se respetan. La gobernadora Rocío Nahle García dejó en evidencia que su administración no evade los problemas, los enfrenta. Ante la inconformidad del personal de Salud por el pago del bono de fin de año, no sólo dio la cara, sino que garantizó que los trabajadores podrán decidir si usan su prestación en efectivo o en vales, como históricamente se había hecho.
Eso habla de sensibilidad, pero también de voluntad política: cumplir la norma, sí, pero sin perder de vista a la gente. Este estilo no se limita al sector Salud. El gobierno estatal ha sido puntual en el pago de salarios, prestaciones y compromisos laborales en todas las áreas.
Además de garantizar la entrega de recursos a los ayuntamientos veracruzanos, algo que no siempre fue una constante en administraciones pasadas. Hoy, los municipios cuentan con respaldo financiero para cerrar el año y atender sus responsabilidades.
Al final, el mensaje es sencillo y poderoso: en Veracruz hay gobierno, hay orden y hay cumplimiento. Se corrige cuando es necesario, se escucha a los trabajadores y se respeta la ley. Esa combinación —legalidad y sensibilidad— es la que marca el rumbo de la administración de Rocío Nahle.