¡Todo mal!
Falla de coordinación de la Guardia Nacional retrasa traslado de paciente en la autopista Puebla–Veracruz
* Elementos de la corporación impidieron el paso oportuno de una unidad de emergencia en La Choza
* Testigos reportan caos vial y pérdida de tiempo crítico para el traslado del lesionado
* Periodistas que cubrían el incidente señalaron restricciones para documentar los hechos
De la Redacción
Nogales, Ver., 19 de diciembre del 2025.- Una grave falta de coordinación y capacidad operativa por parte de la Guardia Nacional, División Caminos, quedó en evidencia sobre la autopista 150D Puebla–Veracruz, a la altura de la zona conocida como La Choza, donde elementos de esta corporación impidieron el paso oportuno a una ambulancia militar que trasladaba a un lesionado de gravedad.
Los hechos se registraron mientras se atendía un percance vial en dicho tramo carretero. En medio del operativo, una ambulancia perteneciente al Ejército Mexicano, con torreta encendida y en código de emergencia, intentó avanzar con dirección al corredor Veracruz–Puebla para realizar el traslado urgente del paciente; sin embargo, las malas maniobras y la evidente falta de coordinación de los elementos de la Guardia Nacional impidieron el avance inmediato de la unidad de auxilio.
Testigos presenciales señalaron que, pese a la urgencia médica, los uniformados no lograron liberar el carril correspondiente, generando confusión, pérdida de tiempo crítico y un mayor caos vial, mientras el personal castrense solicitaba el paso de manera reiterada sin obtener respuesta efectiva.
A esta situación se sumó la obstrucción al trabajo de los medios de comunicación, ya que reporteros que acudieron a documentar el incidente fueron limitados en su labor informativa por elementos de la Guardia Nacional, quienes intentaron impedir la cobertura del hecho, pese a tratarse de un evento de evidente interés público.
Lejos de agilizar la circulación y facilitar el acceso de los servicios de emergencia, las acciones de la corporación federal provocaron un mayor embotellamiento y retrasos innecesarios, exponiendo la falta de protocolos claros para la atención de situaciones críticas.