El trabajo en Orizaba es más valorado por foráneos que por los propios orizabeños: Juan Manuel Díez
* Señaló que más de 600 alcaldes de todo el país han acudido al municipio para conocer su modelo de gestión
* Subrayó que el orden urbano beneficia a la mayoría y no se contrapone con los votos
Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas
Orizaba, Ver., 14 de diciembre del 2025.- Tras participar como ponente en la capacitación organizada por el PRI para alcaldes, síndicos y regidores electos del estado, el alcalde de Orizaba, Juan Manuel Díez Francos, afirmó que, aunque en la ciudad muchos habitantes han normalizado el nivel de orden y servicios que hoy tienen, son los habitantes de otros municipios quienes más reconocen el trabajo realizado durante sus administraciones.
El presidente municipal, a punto de concluir su tercer periodo al frente del ayuntamiento, destacó que alrededor de 600 alcaldes de todo el país han acudido a Orizaba a lo largo de los últimos 18 años, durante los cuales se han tenido administraciones de continuidad (PRI), para solicitarle consejo y conocer el modelo de gestión que ha posicionado a la ciudad como una referencia nacional.
“Muchísimos alcaldes han venido; yo creo que ya en dieciocho años llevamos cerca de 600. Dos de ellos hoy son gobernadores. Eso te da orgullo, te da gusto, porque quiere decir que Orizaba suena, que tiene una buena administración”, señaló.
Cuestionado directamente sobre el reconocimiento ciudadano, Díez Francos admitió que los orizabeños han normalizado el nivel de limpieza, seguridad y orden urbano que la ciudad ha alcanzado, mientras que los visitantes lo destacan con mayor entusiasmo.
“El 100 por ciento de la gente que viene de fuera se acerca y te dice: ‘la ciudad está infinitamente segura’. Ellos vienen de lugares inseguros y aquí pueden andar de noche, ven policía por todos lados, ven orden, ven limpieza. La gente de aquí ya lo ve normal… y qué bueno”, afirmó.
Durante la capacitación con alcaldes electos, Díez Francos compartió su visión de gobierno, basada en aplicar el orden aun cuando ello genere resistencia inicial.
“El orden supuestamente lastima al que lo pone, pero beneficia a muchos. Cuando uno es político piensa en las votaciones y no quiere tomar decisiones. Nosotros desde el principio pusimos orden y la ciudadanía siguió votando por nosotros. No se contrapone el orden con los votos”, explicó.
Indicó que ese orden va más allá del tránsito vehicular, pues incluye la limpieza, la regulación del uso del agua, el respeto al alumbrado público, la disposición adecuada de la basura y la educación ciudadana.
Sobre las obras que generaron polémica en su momento, el alcalde afirmó que todas han resultado funcionales y beneficiosas para la mayoría, aunque a algunos sectores no les representen un uso directo.
“Antes de hacer una obra, me cuestiono pros y contras. ¿Dime una sola obra que no ha funcionado? A la gente le cuesta el cambio, pero después se da cuenta del beneficio. Hay quienes nunca van a Madero y dirán que para qué se hicieron las galerías, pero quienes caminan ahí saben que no se mojan cuando llueve y que el sol no los lastima tanto”, concluyó.