Bajo amenaza
En Nayarit el miedo no es percepción, es política oficial. El gobernador Miguel Ángel Navarro hizo de la Fiscalía su herramienta de represión contra sindicalistas y ciudadanos que se atreven a disentir. Manifestarse en su contra es casi un delito. Más de 200 carpetas de investigación fueron abiertas tras protestas pacíficas, y más de 150 policías desalojaron con violencia un plantón frente al Palacio de Gobierno. Óscar Flavio Cedano, líder del SUTSEM, lo resume: se criminaliza la protesta, se persigue al inconforme y se silencia con amenazas legales. Nayarit no dialoga, y se vive con miedo, no con justicia. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.