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Basta

El asesinato de Bernardo Bravo, líder citrícola de Apatzingán, cimbró al país. Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó el crimen como “muy triste” y confirmó que el Gabinete de Seguridad respalda a la fiscalía de Michoacán, entidad gobernada por Alfredo Ramírez Bedolla, para dar con los culpables. Ya hay un detenido: Rigoberto “N”, presunto extorsionador y autor intelectual, informó Omar García Harfuch, titular de la SSPC. Bravo había denunciado las cuotas criminales impuestas al gremio. Su voz se apaga, pero la realidad que permanece es que denunciar sigue costando la vida. Hora de ponerle freno. | Detalla Frentes Políticos de Excelsior.

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