Como hace 26 años, Poza Rica vuelve a enfrentar la furia del río Cazones
• Inundaciones afectan calles, viviendas y carreteras
• Autoridades activan Plan DN-III-E y Plan Tajín
Paco De Luna
Poza Rica, Ver., 10 de octubre del 2025.– La madrugada de este viernes, el río Cazones se desbordó nuevamente, recordando a los habitantes de Poza Rica y municipios del norte de Veracruz los estragos de la inundación de 1999, que paralizó la región.
Las lluvias intensas registradas durante los últimos tres días en la cuenca alta incrementaron el caudal del río, que al superar niveles críticos, rompió su cauce y se precipitó sobre la ciudad petrolera. Calles, avenidas y viviendas quedaron bajo el agua, repitiendo el patrón histórico de emergencia hidrometeorológica en la zona.
En 1999, el 04 de octubre, municipios como Papantla, Gutiérrez Zamora, Tecolutla, Coxquihui, Espinal, Tihuatlán, Cazones, Coatzintla y Coyutla sufrieron afectaciones similares. Este viernes, colonias de Poza Rica como Morelos, La Quebradora, Las Granjas y Lázaro Cárdenas reportaron inundaciones severas. El agua arrastró vehículos, mercancías y pertenencias, obligando a cientos de familias a buscar refugio en zonas más altas.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Organismo de la Cuenca Golfo Centro, había alertado desde la noche anterior que el nivel del río superaba en tres metros el umbral de seguridad en el Puente Cazones. La advertencia de “desbordamiento inminente” se cumplió con precisión alarmante.
Ante la emergencia, las autoridades activaron protocolos de auxilio: el Ejército Mexicano desplegó el Plan DN-III-E para apoyar a la población civil, mientras que la Policía Estatal implementó el Plan Tajín, enfocado en labores de rescate y seguridad.
Además del desbordamiento, se reportan deslaves en carreteras rurales, estatales y federales, lo que complica el acceso a las zonas afectadas. Protección Civil confirmó que la conectividad vial está severamente comprometida, dificultando el traslado de ayuda y personal de emergencia.

La ciudad enfrenta así una doble crisis: la devastación hídrica y el aislamiento territorial. Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando esfuerzos para atender a las familias damnificadas.
En comunidades del municipio de Tihuatlán, ubicado junto al río Cazones, también se reportan afectaciones. El recuerdo de 1999 vuelve a cobrar vida entre quienes vivieron aquella tragedia, ahora convertida en un nuevo capítulo de resistencia y vulnerabilidad.