Del cargo… al descaro
¿Y quién es el sujeto que aparece junto al priista —cuando le conviene— Héctor Yunes Landa, luego de la «secreta» reunión que sostuvo con su nueva aliada, la magistrada Rosalba Hernández Hernández? Algunos comentan que, tras ser inhabilitado como director de Tránsito y haberse ido con las alforjas llenas —aunque él insista en que es un santito—, no ha logrado destacar en absolutamente ningún proyecto. Ahora se la pasa promocionándose y autopublicitándose, con la esperanza de conseguir otro «hueso» que lo devuelva a la vida de lujos. Otros, más irónicos, aseguran que es el guachoma de Héctor. Y no faltan quienes dicen que, como litigante, deja mucho que desear: que no saca ni a un borracho de San José. De hecho, señalan que si fuera tan bueno en el litigio, habría evitado su propia inhabilitación por… roedor. Perdón, por la entrega irregular y masiva de concesiones. Qué cosas.