Noroña, ¿misógino o desesperado por reflectores?
Senadores de Morena tomaron nota de que Gerardo Fernández Noroña intentó poner en duda la conducción de la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, cuando se debatía la reforma sobre extorsión. Con sus exageraciones acostumbradas, denunció que estaban sentando “precedentes muy delicados” en el proceso legislativo, solo porque, por un tema de salud, se autorizó al senador Gustavo Sánchez Vázquez leer una reserva sentado, en lugar de hacerlo de pie. Sus propios compañeros de bancada vieron el asunto como un burdo intento de meterle ruido a la presidenta del Senado y dijeron que don Gerardo aún no digiere que su turno frente a las luces y las cámaras ya pasó. Lo bueno, nos dicen, es que doña Laura Itzel ni lo peló y la sesión siguió su curso normal. Al parecer, lo único que logró fue confirmar las acusaciones de misógino irredento que le ha hecho la oposición. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.