Figura gris, mediocre y servil
Raúl Arias Lovillo, durante sus dos gestiones como rector de la Universidad Veracruzana, fue una figura gris, mediocre y servil a los intereses oficiales. Ahora se presenta como «revolucionario», asegurando que Martín Aguilar Sánchez no se saldrá con la suya. Quien no conozca a Arias podría creerle, pero lo cierto es que solo defiende sus propios intereses personales, económicos y académicos. Si realmente le preocupara el bienestar de la Universidad Veracruzana, habría hecho una labor destacada cuando tuvo la oportunidad como máxima autoridad. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. ¡Cretino!