Joven de Maltrata, entre los veracruzanos graves por explosión en Iztapalapa
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El joven Erick Mateo Terán lucha por su vida tras la explosión de una pipa en el Puente de La Concordia
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Otros dos veracruzanos, también en estado crítico, enfrentan quemaduras severas
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Familias piden apoyo urgente para costear los tratamientos médicos
Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas
Orizaba, Ver., 12 de septiembre de 2025.- Erick Mateo Terán Hernández, un joven de 26 años originario del municipio de Maltrata, se encuentra luchando por su vida, al igual que otros dos jóvenes veracruzanos que resultaron con lesiones críticas en la tragedia que cobró la vida de al menos ocho personas y dejó 94 heridos, tras la violenta explosión de una pipa de gas licuado (GLP), ocurrida el pasado miércoles en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa.
El saldo preliminar del incidente —uno de los más graves registrados en la capital en años recientes— dejó 22 personas en estado crítico. Entre ellas se encuentran los tres jóvenes veracruzanos: junto a Erick Mateo están Giovany Martínez, estudiante del IPN originario de Alpatláhuac, y Óscar Rubén, de Coscomatepec.
Sin embargo, el caso del maltratense ha conmovido especialmente por su dramatismo. De acuerdo con testimonios, Terán Hernández, quien se desempeñaba como conductor de un camión tipo torton, fue alcanzado de lleno por la bola de fuego generada tras el volcamiento y la fuga de la pipa, que transportaba más de 49 mil litros de combustible.
“Salió corriendo envuelto en llamas. Personas que se encontraban cerca corrieron a ayudarlo a sofocar el fuego que lo consumía”, narró un testigo que prefirió mantenerse en el anonimato.
La deflagración, de una fuerza descomunal, afectó a 28 vehículos y movilizó a decenas de cuerpos de emergencia.
Ante la extrema gravedad de sus lesiones, Erick Mateo requiere atención médica especializada y costosos tratamientos que incluyen medicamentos, terapias y potenciales cirugías. Situación similar enfrentan sus paisanos veracruzanos: Giovany Martínez, con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo, permanece en el Hospital Magdalena de las Salinas; mientras que Óscar Rubén recibe atención en el Hospital de Especialidades Emiliano Zapata, aunque su familia gestiona su traslado a un centro con mayor capacidad.
Frente a los gastos médicos, que superan por mucho sus capacidades económicas, las familias de los tres jóvenes han lanzado un llamado urgente de ayuda a través de redes sociales y campañas de recaudación de fondos.