Nadie sabe para quien trabaja
Pobre Partido del Trabajo. Le costó muchísimo a Chente Aguilar cuidar ese negocio familiar, y ahora se lo quieren arrebatar el huertista Adrián González Naveda y la priista —perdón, petista— Elizabeth Morales García. Sin embargo, afirman los militantes del instituto que, tanto el legislador federal como la diputada local, si llegan a la dirigencia, harán lo que mejor saben: NADA.