Cátedra de política y recompensa por lealtad al profesor Esteban
Todos derechitos, nadie se debe salir del huacal. ¡Esto va en serio! A quien mandaron a dar ese mensaje fue al gobernador de Sonora. Y es que durante el Consejo Nacional de Morena, que se llevó a cabo este domingo, se hicieron múltiples llamados a la unidad interna del partido y a evitar fracturas en medio de tensiones por el ingreso de nuevos perfiles, destapes anticipados rumbo a 2027 y cuestionamientos a figuras del movimiento.
En su calidad también de presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo Montaño advirtió que los conflictos internos pueden derivar en crisis aprovechadas por actores externos. “A la hora de generar un conflicto, piensen siempre en las consecuencias”, dijo ante gobernadores, legisladores, alcaldes y consejeros reunidos en un hotel de Paseo de la Reforma.
Los que le entienden a esto estarán de acuerdo: bendita sea la política, malditos los que la degradan. Como bien dijera la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle: “La lealtad, como el amor, paga, y paga bien”.
Todo esto viene al caso porque se ha visto, por parte de algunas diputadas y diputados que conforman la LXVII Legislatura de Veracruz, su ambición personal por obtener la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Mesa Directiva. Está claro que no van buscando hacer bien las cosas, van buscando hacer “negocios”, sin importar denostar, calumniar y desacreditar. Atrás dejan los principios de la 4T: “No mentir, no robar y no traicionar”.
Pero como Dios no concede caprichos ni endereza jorobados, les salió mal la jugada. Una regañiza bastó para aplacar sus malvadas ambiciones. Se les olvida que en Veracruz quien gobierna y manda es la gobernadora Rocío Nahle. No es mediante ofrecimientos entre grupos, engaños y deslealtades como se logra escalar al poder. Es mediante la lealtad, el trabajo y la convicción como se afianza una persona en el poder.
Se querían despachar con la “cuchara grande”. Ni parecen de Morena, pero la ambición los delata, las delata y los delata.
En cambio, el profesor Esteban Hernández Bautista, de esto que le tramaron, salió fortalecido. La gobernadora de Veracruz lo premió por su lealtad. Seguirá al frente de la Jucopo en el segundo año legislativo, que inicia el 1.º de septiembre. ¿Y cómo quedaron los otros? Como traidores, ambiciosos y desleales. Así se dibujaron ellos mismos.
La ambición, en sí misma, no es negativa, pero puede volverse perjudicial cuando se combina con la deslealtad. La deslealtad implica falta de fidelidad, honestidad y transparencia en la política.
El profesor Esteban Bautista Hernández ha sabido mantener con unidad su liderazgo tanto en el Congreso de Veracruz como en su natal Tatahuicapan, donde en breve habrá señales.