Descarrilar al tren del huachicol
El tren pasó sin contratiempos por la aduana de Nuevo Laredo. Ninguna autoridad se acercó a revisarlo, o si se acercaron por alguna extraña razón no detectaron nada raro, ni siquiera el olor de más de 15 millones de litros de huachicol.
En Saltillo, Coahuila, las cosas fueron distintas. Ahí policías locales en coordinación con fuerzas federales confiscaron el tren y concretaron un decomiso histórico de combustible. El evento pone al descubierto cómo son las cosas cuando la policía, en lugar de ser parte del problema, hace su trabajo para ser parte de la solución.
Más de 15 millones de litros de combustible. ¿Cómo se les puede ir ese volumen estratosférico? Lo ocurrido en Saltillo no fue un golpe de suerte, fue trabajo coordinado. Antes del tren fueron buques, lo que muestra la fortaleza de las redes de huachicoleros en las que se confunden delincuentes con servidores públicos.
Coahuila dio un ejemplo. Si hay voluntad política se puede detener el huachicol que tanto daño causa a las finanzas nacionales. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.