* El Gobernador dijo que seguramente la Alcaldesa se vio presionada para declarar no tener el control de su municipio

 

Áser Oropeza Lara

Xalapa, Ver., 12 de febrero del 2024.- El gobernador del estado, Cuitláhuac García Jiménez, indicó que no hay condiciones para que la alcaldesa de Acayucan, Rosalba Rodríguez Rodríguez, deje el cargo y sea nombrado un Concejo Municipal.

Luego de sus declaraciones públicas a un medio nacional la semana pasada, el mandatario estatal dijo que seguramente la edil del sur de Veracruz se vio «presionada» para dar esas declaraciones en las que asegura que no tiene el control de su municipio, sino la delincuencia organizada.

“Yo pienso que el municipio esta… no como ella dice: controlado por la delincuencia, yo pienso que ella todavía tiene el control sobre su municipio. Que diga ella, si no lo tiene, que lo venga a decir aquí al Congreso, entonces cabría que facilite las cosas, renuncie y se instale un Concejo Municipal”.

Y es que reiteró que con sus declaraciones públicas está validando el precepto constitucional que le permite al Congreso llamar a un Concejo Municipal, lo que consideró que son graves las declaraciones, a pesar de no estar de acuerdo.

Sin embargo, refirió que en Acayucan hay cuerpos policíacos coordinados con más de 80 policías estatales en la región.

Criticó que solamente tiene ocho elementos de la policía municipal, por lo que cuestionó los recursos federales que les llegan en materia de seguridad.

“Ella tiene el Fortamun, son muchos millones y bueno: ‘utilízalo como lo están haciendo otros alcaldes”.

En ese sentido, apuntó que “debe ser que se siente presionada en virtud que una ex colaboradora la detuvieron con las manos en la masa, integrada a una delincuencia de secuestro, del sur, y yo creo que eso la presionó. Ya no era su colaboradora, ahora que se detuvo ya era ex colaborada de ella, entonces yo creo que se sintió presionada y alguien le debió haber dicho: ‘mira, ve con Ciro’ y durante la campaña que todo conocieron, de los de enfrente, que montaron contra el presidente, pues vieron que caía bien meter a la pobre alcaldesa, en un sentido de humildad política, meterla en este embrollo a declarar contra sí misma”.