* Señala que le negaron el recibimiento de oficios porque no tenían sello debido a que «se les quemó»

 

Sergio Aldazaba

Veracruz, Ver., 10 de febrero del 2024.- La señora Erika María Cruz Hernández, madre del joven Brandon de Jesús Arellano Cruz, asesinado por policías de Lerdo de Tejada, denunció públicamente la falta de certeza jurídica que la Fiscalía Regional de San Andrés Tuxtla le ha dado para castigar a los responsables.

Mediante un video la mamá de la víctima reveló que le negaron el recibimiento de algunos oficios, además de la atención psicológica pertinente y la incertidumbre que le genera que el oficial que jaló del gatillo siga prófugo.

La agraviada relató que en días pasados acudió a las instalaciones de la representación social para hacer entrega de dichos documentos y fue recibida por la fiscal María Esther Aparicio Moya, quien a su vez habló con otra a quien sólo identificó como Karla.

Dijo que esta última conversó con la otra por alrededor de una media hora y posteriormente la vio salir a llamar por teléfono para finalmente regresar a decirle que no podía recibirle los oficios porque no tenía su sello ya que «se le quemó».

Ante tal situación, reclamó no tener la certeza de que los fiscales estén integrando la carpeta de investigación con número 39/2024, por lo que teme que ahora los policías que ya fueron detenidos por este hecho puedan salir libres.

De igual manera señaló que cuando acudió con la psicóloga que le asignaron, ésta le dijo que no podría recibirla debido a que los oficios que le giraron no llevaban los sellos correspondientes y por lo tanto no tendrían la certificación ni validez pertinentes.

La mamá de Brandon hizo un llamado al gobernador Cuitláhuac García Jiménez para tomar cartas en el asunto, pues este caso de brutalidad policial no puede quedar impune, aun cuando ya hay presuntos responsables detenidos, queda un largo camino por probar que son culpables.

Brandon de Jesús fue asesinado la noche del pasado 19 de enero de este año en Lerdo de Tejada cuando llegaba a su domicilio en su vehículo y fue interceptado por policías que presuntamente lo confundieron con un delincuente y le dispararon hasta matarlo sin ningún motivo.

La indignación del pueblo llegó a su límite luego de que privaron de la vida a quien según informaron, era un muchacho tranquilo y que no se metía en problemas, por lo que golpearon a los uniformados y prendieron fuego al palacio municipal.