El triunfo de Donald Trump en la primaria de Iowa, caucus le llaman, perfila al ex presidente de Estados Unidos como tema obligado para la campaña presidencial mexicana.

Es una compensación natural porque México, los problemas fronterizos, sobre todo migrantes y droga, son temas de cajón en los debates entre aspirantes a la Casa Blanca.

De hecho, lo primero que dijo Trump una vez conocido el resultado es que sellará la frontera con México. Esto para sintonizar con la preocupación del electorado, sobre todo republicano, sobre el tema de la migración ilegal.

El gobierno mexicano respondió, pero Trump es un ciudadano sin cargo público. Si llega a ganar la elección presidencial asumirá el poder cuando el presidente López Obrador tenga varios meses asoleándose en su finca de Chiapas.

Al que le tocará lidiar con Trump es a alguno de los tres aspirantes mexicanos, Claudia, Xóchitl o Máynez, pero la verdad es que sobre la compleja relación bilateral han dicho muy poco, casi nada. Es tiempo de entrarle. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.