Y donde sigue vigente la aplicación del Plan DN-III por parte del Ejército, que ha desarrollado ya toda una logística para ese propósito, es en Acapulco y en Coyuca de Benítez, en Guerrero. Y es que en prácticamente la totalidad de colonias de ambos municipios prevalece la entrega de canastas básicas. También continúa el reparto de despensas y agua, tanto embotellada como en pipas, y, por supuesto, la entrega del paquete de enseres conformado por un refrigerador, una estufa, un colchón, una licuadora, un ventilador y un juego de sartenes. Todo este conjunto de tareas se realiza, nos comentan, con absoluta regularidad y orden. Esto es, han quedado ya muy atrás las imágenes en las que la gente se arremolinaba para estar hasta adelante de la fila, con la idea de que los apoyos se podrían agotar. Nos hacen ver que uno de los servicios que además la población más agradece es la de la atención médica itinerante, que incluye urgencias. | Se lee en “Rozones” de La Razón.