Y es la Sader, a cargo de Víctor Villalobos, la que realiza la tarea de aproximar a México con China para fortalecer la cooperación técnico-científica en dos áreas relevantes: la agricultura y la acuacultura. Lo anterior, nos comentan, con la participación de centros de investigación de ambos países, y para agilizar los protocolos sanitarios que permitan ampliar el intercambio agroalimentario. De hecho, ya se reportan avances, pues diversas gestiones han permitido abrir el mercado del gigante asiático a productos como el aguacate, la uva, la carne de cerdo, el tequila, las berries, la carne congelada de bovino, el tabaco en hoja, el banano y el sorgo, principalmente. Villalobos y el embajador chino, Zhang Run, se acaban de reunir para darle un empujón a la agenda y ya fijaron nuevos asuntos sobre los que pondrán manos a la obra. Pendientes.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.